
Funcionarios de la agencia antidrogas estadounidense, DEA, participaron en un sobrevuelo en la zona cocalera del Chapare para evaluar cómo ayudar a Bolivia en la lucha contra el narcotráfico, informó este viernes a la AFP el viceministro de Defensa Social, Ernesto Justiniano.
La DEA fue expulsada de Bolivia en 2008 por el entonces presidente izquierdista Evo Morales (2006-2019) que la acusó de apoyar un supuesto complot político de la derecha local contra su mandato.
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La llegada del centroderechista Rodrigo Paz al poder en noviembre de 2025 marcó un giro de 180 grados en la política exterior.
El nuevo gobierno se acercó a Washington en busca de cooperación económica y seguridad interna, tras 20 años de gestiones socialistas, en las que se mantuvieron rotas las relaciones bilaterales.
El jueves funcionarios de varias oficinas de Estados Unidos y la DEA hicieron un sobrevuelo en el Chapare, principal región productora de cocaína en Bolivia, junto al viceministro Justiniano y principal responsable político de la lucha antidrogas.
No fue un operativo policial, sino de observación desde el aire para reconocer las pistas de aterrizaje clandestinas y los laboratorios de drogas, enfatizó.
La nave también voló cerca del poblado cocalero de Lauca Eñe, en el Chapare, donde Morales se mantiene recluido tras una orden de detención por un caso de trata de menores mientras era presidente, aunque niega las acusaciones.
El viceministro Justiniano adelantó que la labor realizada puede permitir que en el futuro se firme un acuerdo de cooperación.
“No tenemos una fecha definida, pero (…) necesitamos que sea lo más pronto posible (…), estamos en unas condiciones paupérrimas, en unas condiciones miserables en la lucha contra el narcotráfico”, apuntó.
Explicó que de 31 aeronaves, solo hay dos en capacidad de funcionar por falta de recursos económicos.
Los sindicatos campesinos de la zona expresaron su alarma por la presencia del helicóptero.
“Rechazamos las decisiones de este gobierno, que es títere de Estados Unidos”, de abrir las puertas a la DEA, dijo este viernes a la radio Kawsachun Coca el dirigente campesino Isidro Auca.
Bolivia es tercer productor mundial de cocaína, según las Naciones Unidas, detrás de Colombia y Perú, y tiene 34,000 hectáreas de coca, más de lo legal.
Cortesía de El Economista
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