La dendrocronología y el radiocarbono revelan el origen milenario de Tabakoni, un asentamiento clave de la Cólquide

El yacimiento de Tabakoni se sitúa en las tierras bajas de la antigua Cólquide, en el occidente de la actual Georgia, un entorno caracterizado históricamente por una elevada humedad, suelos anegados y frecuentes inundaciones estacionales. Estas condiciones ambientales condicionaron de manera decisiva las estrategias de ocupación humana desde la Edad del Bronce, dando lugar a un tipo de asentamiento excepcional: los poblados artificiales construidos sobre montículos elevados. Tabakoni constituye un ejemplo paradigmático de este fenómeno por su excepcional estado de conservación, que ha posibilitado la aplicación de métodos científicos de datación para reconstruir su larga secuencia de ocupación.

Las excavaciones realizadas entre 2011 y 2017 por un equipo germano-georgiano sacaron a la luz estructuras de madera extraordinariamente preservadas gracias a los suelos saturados de agua pobres en oxígeno. Este contexto ha permitido abordar una cuestión central para la arqueología de la región: la cronología absoluta de los asentamientos de la Cólquide, cuyo cálculo, hasta ahora, se había basado en las tipologías cerámicas y las comparaciones regionales. Los resultados de los análisis se han publicado recientemente en la revista científica Antiquity.

Posición geográfica de Tabakoni. Fuente: Mörtz et al. 2025

Un asentamiento sobre el agua: el singular contexto de Tabakoni

El equipo arqueológico excavó una superficie aproximada de 140 m² del montículo de Tabakoni, una construcción artificial de unos 45 metros de diámetro y casi tres metros de altura conservada. Las intervenciones alcanzaron una profundidad cercana a los cuatro metros. La estratigrafía del yacimiento reveló una alternancia muy clara entre capas de ocupación ricas en restos arqueológicos y rellenos estériles que se utilizaron para elevar artificialmente el asentamiento.

La excavación permitió documentar varias fases constructivas. Estas fases se caracterizan por la presencia de pequeñas edificaciones de planta rectangular o cuadrada, construidas con troncos apilados horizontalmente. Tales estructuras carecían de postes hincados en profundidad en el suelo: se prefirió apoyarlas sobre plataformas estabilizadas con vigas y tablones, una solución adaptada a la inestabilidad del terreno.

Periódicamente, las superficies se nivelaban y se cubrían con nuevas capas de sedimento antes de levantar nuevas construcciones. Este procedimiento repetido provocó un crecimiento progresivo del montículo.

Estructuras de madera de Tabakoni
Estructuras de madera. Fuente: J. N. Meyer

Arquitectura de madera y adaptación al medio húmedo

Las estructuras más antiguas de Tabakoni se encuentran en niveles permanentemente encharcados. La madera utilizada procede de una amplia variedad de especies locales, como el sauce, el álamo, el aliso, el haya, el arce, el fresno y el avellano. Todas estas especies reflejan el carácter boscoso de la región en la Edad del Bronce. El roble, fundamental para los análisis dendrocronológicos, está presente en menor cantidad.

En fases posteriores, cuando algunas construcciones se situaron por encima del nivel freático, solo se conservó la madera carbonizada en los incendios. En el primer milenio a.C. se observa un cambio arquitectónico significativo, con la introducción de paredes de entramado vegetal recubiertas de barro, una técnica constructiva bien documentada en otros asentamientos coetáneos de la región.

Montículo de Tabakoni
Montículo de Tabakon.i Fuente: T. Mörtz

Dendrocronología y radiocarbono: una combinación inédita en Cólquide

Uno de los aportes científicos más relevantes del estudio de Tabakoni deriva de la aplicación conjunta de la dendrocronología y la datación por radiocarbono, una estrategia inédita hasta ahora en las tierras bajas de la Cólquide. Aunque muchos de los troncos conservados presentan pocos anillos de crecimiento, un conjunto de muestras de roble permitió establecer correlaciones internas fiables.

Ante la ausencia de una curva dendrocronológica regional para el Cáucaso occidental, las secuencias se contrastaron con las cronologías europeas, siguiendo criterios de cautela metodológica. Para reforzar los resultados, se dataron por radiocarbono los anillos internos y externos de las mismas piezas, un procedimiento que reduce de forma significativa los márgenes de error. Este enfoque ha permitido anclar cronológicamente las fases más antiguas del asentamiento con una precisión inédita.

Estratigrafía de Tabakoni
Estratigrafía. Fuente: D. Mariaschk

El inicio del asentamiento en el siglo XX a.C.

Los resultados indican que la construcción del montículo comenzó, como mínimo, en la primera mitad del siglo XX a.C., aunque algunos troncos reutilizados podrían remontarse al final del tercer milenio a.C. La fase inicial incluyó una compleja infraestructura de estabilización, con grandes troncos colocados horizontalmente y filas de estacas verticales destinadas a consolidar el suelo.

En un momento posterior, se levantaron edificaciones rectangulares dotadas de suelos de tablones y hogares, cuyos restos sugieren una ocupación continuada, aunque no demasiado prolongada, en cada fase. La necesidad recurrente de renovar y reconstruir los edificios, condicionados por el entorno húmedo, parece haber marcado el ritmo de vida del asentamiento.

Agricultura, ganadería y dieta vegetal

Los restos orgánicos conservados en los niveles más antiguos han aportado información valiosa sobre los métodos de subsistencia. El análisis faunístico muestra un claro predominio del ganado bovino, acompañado, en menor medida, por cerdos y por algunas ovejas o cabras, poco adaptadas al medio pantanoso.

En lo que respecta a las evidencias arqueobotánicas, se han identificado cáscaras de avellana y, de forma destacada, granos de mijo (Panicum miliaceum) datados en el siglo XVIII a.C. Se trata de uno de los testimonios más antiguos del cultivo de este cereal en el Cáucaso. Su resistencia a las inundaciones lo convirtió en un cultivo especialmente adecuado para el entorno ecológico de Tabakoni.

Excavaciones
Excavaciones. Fuente: L. Tchabashvili

Transformaciones durante la Edad del Bronce Final

Tras una fase de relleno que selló los niveles del Bronce Medio, el asentamiento volvió a ocuparse durante la segunda mitad del segundo milenio a.C. Esta etapa se distingue por un repertorio cerámico mucho más elaborado, con decoraciones acanaladas y motivos complejos, aunque los restos arquitectónicos son escasos. La ocupación parece haber sido menos intensa y de menor duración.

Un nuevo relleno cubrió los niveles del Bronce Final: esta fase indica un abandono prolongado antes de que se produjera una reocupación tardía a mediados del primer milenio a.C., ya en época protohistórica. En este momento, aparecen objetos de hierro y restos de arquitectura de barro.

El montículo de Tabakoni se abandonó definitivamente bien entrado el primer milenio a.C. El poblado nunca volvió a ocuparse, a diferencia de otros montículos de la región, que sí se reutilizaron en épocas posteriores. Su secuencia estratigráfica, sin intrusiones modernas, lo convierte en un referente excepcional para el estudio de los asentamientos de la Cólquide.

Fragmentos de cerámica
Fragmentos de cerámica. Fuente: T. Mörtz

El significado arqueológico de Tabakoni

La investigación en Tabakoni demuestra el enorme potencial de los asentamientos en suelos encharcados para reconstruir el pasado. Gracias a la combinación de la excavación estratigráfica, la dendrocronología y el radiocarbono, ha sido posible documentar una ocupación iniciada en torno al siglo XX a.C. y prolongada, con interrupciones, durante más de un milenio. El yacimiento, por tanto, ofrece una imagen detallada de cómo las comunidades de la Edad del Bronce se adaptaron a un entorno extremo y de cómo desarrollaron soluciones arquitectónicas, agrícolas y sociales que les permitieron sobrevivir.


Referencias

  • Mörtz, T., Tchabashvili, L., Apakidze, J., Hansen, S. y Heußner, K.-U. 2025. “Dating Tabakoni: the chronology of a Bronze Age settlement mound in Colchis”. Antiquity. DOI: https://doi.org/10.15184/aqy.2025.10254

Cortesía de Muy Interesante



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