La generación Z está matando una habilidad que nos acompaña desde hace más de 5,000 años: cada vez escriben menos a mano

Un emoji, un sticker o un meme. Cualquiera de las tres opciones anteriores son las nuevas formas de comunicación e interacción entre los jóvenes. Ni siquiera es cuestión de redactar tal un cual un mensaje, sino solo enviar los caracteres mínimos para darse a entender. La innovación digital puede tener sus ventajas para estar en contacto, pero ello ha traído consigo la decadencia en una habilidad básica: escribir.

Mesopotamia, Egipto y China. Todas estas civilizaciones dieron los primeros pasos para trazar un camino que la generación Z comienza a dejar de lado. Con base en la necesidad de comunicarse, los humanos desarrollaron signos gráficos hace más de 5,000 años. Aquellos aportes dieron pie a la invención de la imprenta y la Revolución Industrial logró democratizar su aprendizaje.

Pero todo evoluciona. Las tecnologías han hecho que a las nuevas generaciones les cueste tomar un lápiz y redactar de forma concisa. De acuerdo con declaraciones recogidas por Türkiye Today, los universitarios han comenzado a desarrollar dificultades para escribir de manera legible. En otras palabras: la caligrafía se ve deteriorada al momento de aplicar la escritura tradicional.

“Llegan a clase sin bolígrafos y prefieren usar el teclado para todo. Este cambio forma parte de una conversación global sobre la influencia de las redes sociales en el lenguaje escrito”.

Nedret Kiliceri, profesor de Turquía para Hurriyet.

Para ejemplo de ello, una investigación de la Universidad de Stavanger, en Noruega, reveló que después de que los estudiantes comenzaron a utilizar exclusivamente la escritura digital, el 40% de los perdió destreza en la escritura a mano. No obstante, los expertos señalaron que las mayores preocupaciones van más allá de una caligrafía deficiente o la fatiga al escribir en papel: les cuesta formular redacciones largas.

Así, la generación Z enfrenta dificultades para expresarse de manera estructurada y sus textos suelen carecer de párrafos bien definidos, lo que dificulta su comprensión. Además, según arroja El País, un informe de la OCDE indicó que los estudiantes que leen en papel retienen mejor la información que aquellos que usan dispositivos electrónicos. Esto sugiere: la interacción física influye en cómo se procesa el conocimiento.

“No recuerdo haber escrito ensayos a menos que fuera absolutamente necesario. Las redes sociales ya tienen su propio lenguaje: formas abreviadas y emojis. Creo que la escritura, tal como la conocíamos, está muriendo”.

Arda Kahrama, estudiante universitaria para Türkiye Today.

Con la creciente influencia de la tecnología, la escritura enfrenta desafíos como la pérdida de normas ortográficas y la dificultad para estructurar. A medida que la comunicación digital predomina las normas, un punto crucial será cómo las instituciones abordarán esta problemática. Ello para garantizar que las habilidades de escritura no se vean mermadas con el tiempo. Y eso, sin contar una herramienta creciente: la inteligencia artificial.

Cortesía de Xataka



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