Lavar o no lavar el arroz antes de cocinar: esta es la manera correcta de tratarlo antes de prepararlo

¿Alguna vez has preparado arroz? Si no lo has hecho, quizá hayas visto que antes de cocinarlo se pone en agua y se deja reposar. Después de unos minutos, el agua se tiñe de un color blanco, como una combinación extraña entre horchata y leche, pero con un poco de claridad.

FERIA DE SAN FRANCISCO

Eso lo primero que te enseña es que del arroz sale el agua de horchata y, lo segundo, que tiene que lavarse. Así es, si durante las tardes de cocina le preguntabas a un adulto por qué le echaba agua al arroz antes de prepararlo, te iba a decir que se tenía que lavar, aunque no entendieras exactamente por qué.

El arroz se tiene que lavar o no

La respuesta viene por partes. No es un sí rotundo o viceversa. Más bien depende de varios factores, el primero es la creencia de que al lavarlo se pierden nutrientes en el proceso, además de que muchos especialistas mencionan que al lavar el arroz no tiene sentido porque al cocinarlo lo hierves y eso elimina las bacterias que pudieran tener los granos.

Por el contrario, nutricionistas como Saúl Nutri, afirman que la decisión de sí hacerlo tiene que ver con eliminar el exceso de almidón, lo cual hace que el arroz cocido tenga una textura más suelta, menos pegajosa y esto es mejor para varios paladares.

Mientras que marcas como SOS,  afirman que lavarlo adecuadamente puede aportar múltiples ventajas en su cocción y en la calidad del plato, entre ellas está la reducción de impurezas y contaminantes, ya que en algunos casos puede contener trazas de polvo, residuos de procesamiento o incluso microplásticos. Otra cuestión es que mejora la absorción de los líquidos, lo que potencia su sabor y le da mejor textura al platillo.

Otro punto es que reduce el contenido arsénico, que puede contribuir a reducir el contenido en los granos. A este elemento, la Organización Mundial de la Salud lo describe como un elemento natural de la corteza terrestre que es ampliamente distribuido en todo el medio ambiente, está presente en el aire, el agua y la tierra. En su forma inorgánica es muy tóxico y más cuando se consume en exceso.

También está la cuestión de los olores, ya que algunas variedades de arroz, especialmente los integrales, pueden tener olores distintivos. En ese caso, lavarlo puede ayudar a eliminar estos olores no deseados. Finalmente, está la cuestión tradicional, como una práctica transmitida por generaciones y que incluso es parte de su toque culinario. 

Aunque al final de cuentas, lavarlo o no lavarlo depende de muchos factores. Por ejemplo, hay empaques que hasta tienen instrucciones para lavarse y otros que ni siquiera se preocupan por eso, llegando a ser una cuestión personal y del tipo de producto que consumas

Si lo que deseas es una respuesta concreta, hay un punto medio. Los mismos especialistas citados lo recomiendan y no está mal: remojar el arroz. En lugar de lavar el arroz hasta que el agua salga clara, puedes optar por remojarlo antes de cocinarlo. Bastan entre 15 y 30 minutos para reducir el almidón superficial y mejorar la textura del arroz sin eliminar tantos nutrientes como en el proceso de lavado. Además, el remojo puede contribuir a reducir los niveles de arsénico y eliminar impurezas.

OBRAS DE INFRAESTRUCTURA HIDALGO

Cortesía de Xataka



Dejanos un comentario: