Que múltiples sismos de gran magnitud ocurrieran en septiembre no es más que una coincidencia; hasta ahora no hay manera de predecirlos y tampoco existe una “temporada de terremotos”. Los temblores pueden suceder en cualquier momento. Lo anterior no significa que no puedas estar informado y preparado en caso de que ocurra lo peor.
La Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) de la Ciudad de México recomienda que, en caso de que ocurra un temblor, permanezcas tranquilo y, en medida de lo posible, salgas del inmueble en el que te encuentras siguiendo las rutas de evacuación establecidas previamente.
Y aunque mantener la calma durante un terremoto suele ser difícil para algunas personas, hacerlo es primordial. Ten en cuenta el clásico “no correr, no gritar y no empujar”, ya que “muchos accidentes ocurren durante una evacuación desordenada”, de acuerdo con la Guía para Saber qué Hacer en Caso de Sismo de la SGIRPC.
Si te encuentras en un piso alto, donde salir no es una posibilidad, lo más recomendable es mantenerte en la zona de menor riesgo más cercana, alejarte de ventanas, muebles, espejos, plantas u otros objetos pesados que puedan caer. Saber cuáles son los lugares más seguros podría ayudar a que aumenten tus probabilidades de sobrevivir en caso de que el edificio en el que estás colapse.
¿Qué se debe hacer durante un sismo?

Ante un sismo, lo mejor es saber cómo actuar. Esto dependerá siempre del tiempo que se tenga entre que se produce la onda sísmica y su impacto, tal y como explicó Roberto Genis Chimal, jefe de Análisis y Prevención de Riesgos de la Dirección de Protección Civil y Bomberos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en entrevista con El Heraldo de México.
En línea con lo anterior, Genis Chimal recordó que se produjeron dos sismos en septiembre de 2017. A inicios de ese mes, el primero se manifestó con epicentro en Chiapas y la onda sísmica tardó 97 segundos en llegar hasta la Ciudad de México, tiempo suficiente para que la población pudiera ponerse a salvo.
Sin embargo, la situación fue diferente durante el sismo que ocurrió el 19 de septiembre de ese año, cuyo epicentro fue localizado muy cerca de la Ciudad de México. “La onda sísmica tardó 15 segundos en impactarnos. En muchos de los inmuebles o zonas de la capital incluso sonó la alerta sísmica cuando nosotros estábamos sintiendo el terremoto”, refirió el especialista en protección civil.
Esto es una muestra de cómo el tiempo puede variar entre la aparición de un sismo en su epicentro y el impacto de las ondas en las ciudades alejadas del punto de origen, por lo que las ventanas para actuar son poco constantes e impredecibles, por lo que Genis Chimal recomendó replegarse en cuanto suene la alerta sísmica, debido a que no se sabe cuánto tiempo tardará la onda sísmica en impactar a la ciudad en la que te encuentras.
Históricamente, mencionó el experto, el tiempo que se daba para salir durante los simulacros era de 60 segundos, tiempo aproximado que tarda en llegar a la CDMX una onda sísmica con epicentro aproximado en la Brecha de Guerrero, sin embargo, “eso quedó por los suelos”, luego del terremoto del 19 de septiembre de 2017. “Desde entonces entendimos que la dinámica no era así y que debíamos replegarnos”, dijo.

Ahora, lo que hay que tener en cuenta es a dónde debes replegarte, esto también depende de muchos factores, según explicó el experto. Uno de ellos es el tipo de construcción.
De acuerdo con Genis Chimal, es necesario identificar cuáles son los puntos más fuertes dentro de nuestra casa o edificio, destacando que los hogares normalmente están hechos de elementos estructurales de soporte como columnas y trabes, complementadas por los muros de carga, normalmente revestidos con un concreto “mucho más fuerte”, y que van ligados a las trabes, a diferencia de los muros divisorios.
Asimismo, destacó que en México existen muchos casos de “autoconstrucción”. “Esto quiere decir que encontraron a un albañil, a un ingeniero o un arquitecto y le pidieron, en el mejor de los casos, que hiciera su casa y, con la poca instrucción o la mucha experiencia que podría tener un albañil, la construyeron. Pero hay otras cosas que no hicieron tan bien”, expuso.
A partir de 1985, refirió, se cambió el reglamento de construcciones, pero no fue retroactivo, es decir, no se demolieron todas las casas y edificios erigidos antes de ese año para hacer nuevos.
“Por eso le pedimos a la gente que habita ciertos edificios que se erigieron antes de esta fecha que los revisen para identificar los puntos más vulnerables que tiene una construcción y entonces tomar la decisión más adecuada: si replegarse o evacuar”, añadió Genis Chimal.
La revisión de las condiciones estructurales de los edificios debe hacerse siempre con el acompañamiento de expertos en la materia, así como de Protección Civil, para determinar si lo mejor es replegarse o evacuar, ya que, independientemente del año de construcción, las condiciones y el entorno de cada edificación son distintos.
¿Cómo saber cuáles son los lugares más seguros durante un sismo?
El jefe de análisis y prevención de riesgos de la Dirección de Protección Civil y Bomberos UNAM comparó las estructuras de algunos edificios como las viejas vecindades de la ciudad que, generalmente, “están hechas de mampostería” y tienen columnas muy pequeñas o castillos, probablemente con un mantenimiento deficiente, con algunos más modernos construidos con acero como base.
“Hay edificios muy nuevos construidos con este sistema. Lo que va a suceder con ellos es que se van a mover mucho, pero difícilmente se van a caer. En una unidad habitacional reciente con ese tipo de sistemas constructivos es mejor que la gente se repliegue para evitar que puedan ocurrir accidentes incluso tratando de evacuar de pisos altos”, comentó el especialista.

En caso de no conocer la historia del edificio en el que habitas, Genis Chimal recomendó solicitar la ayuda de un ingeniero o un arquitecto que revise las instalaciones y verifique si los muros son de carga o divisorios.
“Cabe recalcar que no todas las casas pueden contar con estos elementos, por eso es importante primero identificar qué sistema constructivo utilizaron, si fue de autoconstrucción o pudo haber intervenido una arquitecto, un ingeniero o un estructurista para erigir el edificio”, señal.
Tampoco es posible predecir si una casa va a colapsar durante un sismo, ya que intervienen diversos factores como el mantenimiento que se le ha dado, el sistema constructivo con el que fue erigida y en dónde está ubicada, debido a que el tipo de suelo puede hacer que algunas sean más vulnerables que otras.
¿Cuál es la probabilidad de supervivencia durante un sismo?
Respecto a si existe un porcentaje aproximado de supervivencia dependiendo los lugares en los que escojas resguardarte, Genis Chimal dijo que asignarlo es algo muy difícil, puesto que depende de las construcciones y todas ellas son “completamente distintas”.
Lo principal es identificar qué tipo de inmueble es, en dónde está ubicado y, a partir de eso, ver dónde hay menos carga estructural y menor posibilidad de que las cosas te caigan encima.
Fernando García, arquitecto y académico de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Aragón de la UNAM, en entrevista con El Heraldo de México, dijo que lo más adecuado es colocarse debajo de columnas o muros continuos de carga y comentó que si te resguardas en uno de estos lugares, la probabilidad de supervivencia en caso de que el edificio colapse puede rondar entre el 50% o 60%. Sin embargo, enfatizó que “no se puede dar un porcentaje más preciso, porque todo va a depender del tipo de estructura”.
Genis Chimal coincidió con Fernando García en que establecer una cifra de este tipo es algo muy aventurado, ya que una probabilidad de supervivencia mayor o menor, sin dar un aproximado, dependerá enteramente de muchos factores.

Crea un plan familiar de protección civil que incluya a todos
Replegarse o evacuar también dependerá de la distancia a la que te encuentres de la salida. Roberto Genis Chimal considera que si estamos a 30 metros o menos de una, podemos salir, pero también es preciso tomar en cuenta que debe estar libre de objetos que puedan ponernos en peligro.
“La prevención durante sismos engloba eso: que aprendamos a revisar nuestras instalaciones, a tener un buen mantenimiento de ellas. Los terremotos no significan destrucción, necesariamente”, subrayó Genis Chimal, quien recordó que también hay que considerar a las personas vulnerables y mascotas dentro del plan familiar de protección civil con el que se preparará a todos los miembros para que sepan qué hacer.
“Precisamente tendremos que prepararnos para las peores condiciones, en las cuales hay adultos mayores que ya no tienen esa posibilidad de salir. Tenemos que actuar de manera consecuente, protegiendo a estas personas más vulnerables para que podamos tener esa opción de sobrevida”, concluyó el jefe de análisis y prevención de riesgos de la Dirección de Protección Civil y Bomberos de la UNAM.
Cortesía de El Heraldo de México
Dejanos un comentario: