Melania Lenoir, reina del musical y la que improvisó con Will Smith

Alta, de mirada firme, decir para nada pausado y tan expresiva con su rostro como con sus manos,Melania Lenoir va a vivir un 2026 como quizá no imaginó nunca.

Pero para el que se preparó siempre.

Arranca este viernes actuando y dirigiendo una “versión inmersiva” del que ya es un clásico el teatro musical, no solo en la Argentina, como es Casi normales; en marzo se casa con su pareja que conoció, precisamente, sobre el escenario de otro musical; en mayo dirigirá una obra de texto en el circuito independiente; tal vez salga de gira por Latinoamérica con Casi normales y, en una de ésas, regresa a España conCome From Away, el multipremiado musical, incluso en la Madre patria.

Lenoir, que es su apellido real, puede traducirse como La negra. Melania es rubia, con ojos claros que se agigantan o achican dependiendo exclusivamente del recuerdo que surja. Cuando Alfredo Alcón fue al IUNA, donde ella estudió, porque él intentó ocho veces el ingreso al Conservatorio de Arte dramático, y quiso elegir un grupo de estudiantes para montar unos textos de Shakespeare. Y la escogió.

Melania Lenoir tiene abuelos de ascendencia inglesa, danesa, española y francesa.

O, de más chica, el de bajar por la barranca de la calle Brasil, en Punta chica, no tan lejos de su casa en Martínez, en bicicleta o patinando y casi matarse, una y otra vez.

De “Avenida Q” a “Shrek”, pasando por Chicago”…

Melania, que actuó junto a Will Smith cuando el actor vino a rodar Focus a la Argentina con Margot Robbie -y tiene una anécdota jugosa-, dice ser una actriz dramática, aunque haya hecho mucha más comedia. Quienes la disfrutaron en Avenida Q, en Chicago, en Forever Young o como Fiona en Shrek podrían poner en duda sus palabras, entre las que, cada tanto, se cuela una puteada o una guarangada.

“Yo soy muy bruta al hablar”, dirá. No es para tanto.

En la puesta de En la puesta de “Shrek”. Fue nominada a muchos premios por interpretar a Fiona, no ganó ninguno.

Como sea, a partir de este viernes sus seguidores y quienes aún no la conocen la verán en una faceta casi trágica en la versión inmersiva de Casi normales. Ella será Diana, la esposa y madre de la obra en escena, pero también cumple otra función, ya que es la directora.

Intérprete indiscutida del teatro musical en la Argentina de los últimos años, el rostro de Melania Lenoir es cada vez más reconocido. Por el público que le gusta el género, pero también por los chicos y adolescentes que la vieron en tiras infanto juveniles.

El del reconocimiento es un tema a abordar en la charla. Se siente “respetada” en el medio, lo cual es muy cierto, pero de las 12 nominaciones a los premios ACE, no ganó en ninguna oportunidad. Otra que Glenn Close con el Oscar. “Eterna nominada”, intuye que la gente cree que ganó más que lo que obtuvo –un Konex como intérprete de musical, un Hugo y unos pocos premios más-.

Melania Lenoir estrena este viernes la versión inmersiva de Melania Lenoir estrena este viernes la versión inmersiva de “Casi normales” en castellano.

“Hay una posibilidad bastante probable de que la llevemos a Perú. La idea es primero hacer la versión con Alice y con Bobby”, dice de Alice Ripley y J. Robert Spencer, intérpretes originales de la obra en Broadway, y a quien ella, como “directora asociada”, dirigió en el mismo espacio donde este viernes vuelve a estrenar (Centro Audiovisual Inmersivo, ubicado en Av. Jorge Newbery 3039), pero ahora en castellano, con ella y Roberto Peloni como principales protagonistas.

“El formato que proponemos es interesante”, confía. La primera versión que vio fue la de Teatro Liceo, “porque la fui a ver a Laura (Conforte, que era la protagonista). Y después vi, obviamente, esta versión filmada en Barcelona. Y la que hicieron ahora en Londres, con un escenario giratorio”.

-¿Y qué es lo que te pidieron a vos, como directora?

-Esta es una propuesta que viene de Barcelona, de Pablo del Campo, que habló con los autores originales de la obra, y trabajaron en conjunto en ver cómo editarla, porque ahora es una versión de una hora y cuarto. Y llamaron a Simon Pittman, el director inglés que pertenece a una compañía que a mí me gusta mucho (Frantic Assembly), que son los mismos que hicieron la dirección de movimiento de El curioso incidente del perro a medianoche (la obra en la que ella actuó en el Maipo)… Los puntos se unen.

Agradecida de la enseñanza pública

Aquellos prejuiciosos creerán que Mela Lenoir viene de una familia de alcurnia -de plata, bah-, pero sus padres no podían pagarle una universidad privada, y estudió en el IUNA, de lo que está eternamente agradecida. “Se rompieron el orto” por brindarle la educación que pudieron. Así que saltó del secundario en “un colegio concheto”, en el que ella sus hermanos trillizos y otro hermano fueron becados -el San Andrés- a la enseñanza pública.

-Vos estudiaste en el IUNA también coreografía. ¿Hiciste las dos carreras en paralelo?

-Sí. A mí la universidad pública me dio muchísimo. La verdad que no tenía otra forma de estudiar. Mis viejos no me lo podían pagar. Y la verdad es que lo agradezco infinitamente. En esa época estudiaba entraba a las siete de la mañana a danza me iba al mediodía me iba a teatro y hasta las once de la noche estaba estudiando.

Melania fue una de las protagonistas del éxito Melania fue una de las protagonistas del éxito “Come From Away”, el musical con el que, quizá, vuelva a España este año.

-¿Tuviste algún profesor que te marcó?

-Sergio Sabater fue muy importante. También Julia Calvo. Fueron claves.

“Si bien la versión inmersiva de Casi normales no tiene baile, están muy pautados los movimientos entre el público. Y tenía que agarrar esa versión de Barcelona que estaba en un espacio de 20m por 20m cuadrados -retoma-. Y acá tenemos un espacio que es más rectangular. Todo me cambiaba, los pisos, las proyecciones, y tenía que volver a ajustarlos para que la historia se pudiera contar, y que siga manteniendo esta sensación circular dentro de la propuesta”.

Melania recuerda que dirigir a los actores de Broadway fue más que un desafío, luego de que pasara un casting con otros directores, y quedara seleccionada. “Bobby no había hecho esta versión, y hacía años que no hacía Casi normales. Alice era la persona que más fresco lo tenía. Y dirigirlos a ellos… Soy una piba de la Argentina que está dirigiendo. Me dije, ¿qué? ¿Me van a dejar dirigir? La realidad es que desde el día 1, el día 1 les tiré una puntita de algo y empezaron ellos a pedir más data. Y fue muy lindo, muy humilde de su parte, muy generoso. Los dirigí mucho más de lo que me imaginé que los iba a dirigir”.

Hace tiempo... Con un irreconocible Germán Tripel en Hace tiempo… Con un irreconocible Germán Tripel en “Los últimos cinco años”. Foto Archivo Clarín

De nuevo con Roberto Peloni

-Estaba pensando que, como casi fue en la ficción de “Shrek”, volvés a estar con tu pareja en escena, con Lord de Farquaad, con Roberto Peloni.

-Totalmente. Hoy hicimos un video en joda de eso. Hicimos con Robert Shrek, y The Rocky Horror Show, que yo hacía a Magenta y él hacía al Doctor. Y también una obra que se llamaba La Ofi. Tengo momentos de laburar con Robert. Y la verdad que, estando ahora más desde el lugar de directora, porque lo conozco como compañera, entiendo por qué todo el mundo quiere trabajar con Robert.

“En estos últimos años además de actriz y cantante, Melania se desarrolló y se lanzó en la dirección y le va fantástico -nos dice Roberto Peloni cuando le consultamos por ella-. Y además es una gran compañera, nos conocemos de tantos años y siempre el respeto y el cariño hacen que sea un inmenso placer volver a compartir escenario. Esta vez, inmersivo”.

La actriz y directora Melania Lenoir junto a Roberto Peloni. es la cuarta vez que coinciden en una obra.La actriz y directora Melania Lenoir junto a Roberto Peloni. es la cuarta vez que coinciden en una obra.

-Y como directora, cuando la hiciste en inglés también, ¿fuiste a todas las funciones?

-A todas. Soy insoportable. Soy re obsesiva.

-Tomás apuntes, marcás, se las pasás a los actores…

-Soy conocida por siempre dar notas. Intento a veces… Creo que cada vez que voy avanzando en mi caminito humilde como directora, voy aprendiendo cómo no atosigar. Es que las cosas se desajustan. Yo como actriz sé que me desajusto. Y cuando una pieza se empieza a desajustar, todo el barco empieza a ser medio cualquiera.

Melania fue Velma en la versión de Melania fue Velma en la versión de “Chicago”. En la foto, con Natalia Cociuffo. Y cuenta la historia detrás de su casting.

-Vos has viajado bastante. ¿Viste muchos musicales en el exterior?

-Sí. No vi tanto musical afuera, porque cuando viajo, viajo para ver cosas más históricas.

-Sos más turista. Quería saber si vos notás que los argentinos se comportan de una manera distinta al encarar el género musical.

-Sí veo muchos videos, y lo que puedo decir es que el argentino, en particular, tiene mucha sangre. Tenemos mucho huevo y corazón en lo que hacemos. En general, no vamos a medias. Es raro. Obviamente, hay obras donde los actores van, y medio van a cobrar el sueldo. Pero en general, los que hacemos esto, lo estamos haciendo por amor. Porque cobramos un sueldo, sin lugar a dudas, pero tampoco es que nos hacemos millonarios con esto.

Un visión de cómo es la versión Un visión de cómo es la versión “inmersiva” de “Casi normales”.

No es que yo tenga una calidad de vida que digo, la puta que lo parió. Lo hago porque amo esto y lo defiendo con todo mi corazón. No hay un lugar cómodo. Hay mucho de corazón puesto porque para hacer teatro, te tiene que gustar un montón. Entonces, le ponemos mucha pasión. Y eso, para mí, es un diferencial que tenemos. De algo que se ve más sanguíneo. Donde ponemos mucho.

No digo que en otros lugares no lo pongan. Alice, para mí, es una actriz estupenda, que se entrega. Se pone en riesgo. Siempre.

-Pero también el rol es… Es difícil hacerla a medias. ¿Vos siempre pensabas en dirigir cuando empezaste a estudiar, o…?

Este 2026 Melania va a dirigir también en el teatro independiente. Y se casa con el actor Bruno Pedicone.Este 2026 Melania va a dirigir también en el teatro independiente. Y se casa con el actor Bruno Pedicone.

A los 40 la jubilaron de Elsa, el personaje de Frozen

-Es muy maravillosa la vida. Yo ya desde los 20 pensé en dirigir, pero creo que por un acto de supervivencia, como sé que los roles en general femeninos a partir de los 40 empiezan a mermar… Siempre fui muy realista. Entre los 30 y los 40 están casi todos los roles protagónicos, te diría. Sobre todo, en musical. Ya mi carrera se me desarrolló mucho en el musical, hay que ver. Porque a mí, por ejemplo, esto sería un buen titular, de Elsa, de Frozen, me jubilaron.

-En Broadway sí, las actrices que hacen Wicked o a Elsa a veces están en los 40. Pero si encuentran a una piba de 30, prefieren una piba de 30. Yo la hice a Elsa.

-Sí, en un show especial en el Colón.

-Pero después, al año siguiente, me dijeron… “Ya estás grande”. Y por suerte, con esta previsibilidad, yo imaginaba que a los 40 podía empezar a pasar, que las posibilidades fueran menos. Y yo amo vivir del teatro. Fui vestuarista, tuve mi productora, lo intento todo. Y lo mágico, lo mágico total para mí, es que yo le había hablado a Carla (Calabrese) de una obra que a mí me había volado la cabeza. No -se corrige-, me cambió mi vida.

Con sus compañeros de elenco de Con sus compañeros de elenco de “Casi normales”, Ema Giménez Zapiola, Peloni, Axel Munton y Valentín Zaninelli.

Esa obra que yo leí en un viaje a Ecuador, me di cuenta de una circunstancia de mi vida que tenía que cambiar, por leer una obra. Y la quería hacer. Porque dije, si a mí me cambia la vida, puede cambiar la vida a mucha gente más.

-¿Cuál era la obra?

-Fue Consentimiento. Y lo loco es que, yo nunca se lo dije esto a Carla, nunca le dije que quería dirigir. Y en octubre del año que cumplí 40 años, me dijo “quiero que dirijas Consentimiento. Traigamos la obra”. Y se me empezaron a dar oportunidades. Ahora voy a dirigir algo en el teatro Independiente. Una obra que ya se hizo, que la dirigió Alezzo. ¡Qué atrevida! Se llama Cena entre amigos.

-¿Dónde la vas a hacer?

-Estamos terminando de definir el lugar, no lo sé todavía. Pero no me preocupa, porque soy una osada. Lo haremos en mayo.

-Al margen de en “Casi normales”, ¿te vamos a ver como actriz en alguno de los grandes musicales que se van a hacer este año?

-Y… por ahora no tengo propuestas concretas. Tuve, a fin del año pasado, pero hice un salto de fe y aposté por esto. Porque esto me interesa mucho como intérprete, muchísimo, como directora. Y es un poco un salto de fe, porque las propuestas que me habían hecho eran muy buenas.

-¿Qué te propusieron?

-De obras muy comerciales, con otra proyección de tiempo de trabajo.

-No ibas a volver a hacer Vilma, en “Chicago”…

-No, no, no. Eso no me habían ofrecido. Me han ofrecido obras de texto. Pero tal vez los roles no eran tan desafiantes como éste. Y la realidad es que elegí esta opción, que son dos meses de intérprete, y tal vez la posibilidad de llevarla a otros lugares. Que, ocho meses tal vez de un papel está buenísimo. Estoy muy agradecida que piensen en mí y me convoquen, pero prefiero arriesgarme por esto también.

Estudió actuación y composición coreográfica en el entonces conocido como IUNA.Estudió actuación y composición coreográfica en el entonces conocido como IUNA.

-Lo primero que hiciste en el teatro comercial fue participar del ensamble de “Rent”, en el Konex, en 2008.

-Ahí estaba comenzando, fue mi primer laburo comercial.

-Bueno, ¿cómo te ves desde “Rent” hasta acá?

-Estoy muy agradecida con las oportunidades que se me fueron dando. También siento que empecé a laburar en un momento donde pude tener el acceso a esas oportunidades. Como hacer Chicago también.

-Hay algo que, creo, muchos no tienen claro. No es que vos te fuiste del éxito de “Avenida Q” al mes del estreno a hacer “Chicago”. Vos ibas a estar en “Chicago” antes.

-A mí no me habían dejado audicionar para el rol protagónico en Chicago porque yo venía de hacer Rent y no tenía crédito, digamos, no tenía currículum para el papel protagónico. Audicioné para Ensamble. Fueron 5 días de audición y a medida que pasaban los días, al tercero me iban probando más cosas. Y me dijeron, ¿te interesaría ser reemplazo de Velma? Uy, claro que sí. Y yo seguía pensando que lo hacía para reemplazo. Y el viernes me empezaron a probar a los bailarines conmigo en la punta.

Y yo dije, ¿qué es esto? El sábado me llaman y me dicen, ¿te interesa ser Velma? Y a mí me explotó el mundo. Mi pareja en ese momento me dijo “esto también va a pasar”, como quedate tranquila. Y el lunes me llaman y me dicen que se cancela. El domingo salió una nota en el diario. “Eligen a una actriz desconocida”. Pero eso, de alguna forma, hizo que nuestra escena de teatro musical en la Argentina diga “¿quién es esta piba, que viene un yankee y la elige? ¿Qué tiene?” Eso me abrió la posibilidad de audicionar para otras cosas.

Y cuando estoy ensayando Avenida Q, me avisan que sale Chicago. Y bueno, fue la única vez que yo dejé una obra. La oportunidad era única. Fue difícil, pero… creo que fue una buena decisión.

-¿Te sentís reconocida en el medio?

-Siento que, en el medio del teatro musical, hoy por hoy sí me siento muy respetada. Me siento querida, como también uno sabe que en un lugar de exposición también va a haber gente que no le va a gustar nada de lo que hago. Y está bien, es arte y es lo que hacemos. Sí creo que tal vez en eso que vos decís de Rent a ahora, hay una trayectoria, ¿no? Voy a una audición y saben quién soy, saben qué esperar, saben qué pedirme. Me gusta mucho sentir que hay gente joven que me conoce, porque también empieza a pasar. También hice una serie infanto juvenil que ayudó en eso. Hice una que se llamaba ¡Go! Vive a tu manera (Netflix) y Sé tú misma (Disney). Entonces todavía me pasa que yo salgo de hacer Come from Away y viene una chica de 10 años y me reconoce de ahí. Entonces ahí hay algo de mantener extremos de generaciones.

-Hiciste poca TV, y poco cine.

-Hice muy poco, me encantaría.

Will Smith en el rodaje de Will Smith en el rodaje de “Focus”, en La Boca.

Improvisando en Buenos Aires con Will Smith

-Participaste en producciones para Hollywood, como “Focus” y “Colonia Dignidad”.

-Bueno, yo siempre me río, porque muchas veces me preguntan cómo fue estar en Focus, y la realidad es que en lo que me desafiaron distintas cosas en mi vida, eso fue muy chiquito. Fue un día. Sí, la experiencia increíble de estar en una película con 500 extras, con que venga Will Smith y me diga “Improvisamos, ¿dale?”, y que yo le improvise algo en escena, y después me dije ¿me van a echar?

Hay una línea que está metida en la película que la improvisé. El me tenía que decir “¿Viste a la chica rubia?” “Sí, sí, se fue para allá”. “Pero, ¿la viste bien?” “Sí, creo que tendrías que calmarte un poco”. Y él vino y me dijo, “¿Viste a la chica rubia?” Sí, sí, se fue para allá”. “Ah, Buenos Aires es un país libre, ¿no?” Y yo le dije “Buenos Aires es una ciudad”. Y lo dejaron en la película. ¡Me sorprendió eso!.

Así que ésa es mi anécdota de Focus. Tuvimos ocho horas laburando con el doble de luz de Will, y él llegó y grabó la escena en media hora. Creo que nunca vi tantos motorhomes en un solo lugar. Esa cosa de la megaproducción.

Emma Watson y Daniel Brühl vinieron a rodar parte de Emma Watson y Daniel Brühl vinieron a rodar parte de “Colonia Dignidad” en Buenos Aires. Y Melania filmó siete escenas.

Con Colonia Dignidad, que protagonizó Emma Watson (Hermione en la saga de Harry Potter) fue bastante parecido, era un poquito más chiquitito. Tres días filmé Colonia. Casi ni aparezco. Estoy en un plano, pero grabamos, no sé, siete escenas y estoy casi en un cameo.

-Está en tu currículum. Para el currículum de cine viene bien.

Melania se autoconsidera “una actriz re dramática, la comedia la aprendí. El drama me fluye. Soy dramática. En mi vida. Me tengo que calmar. Meterme en lo profundo, no me incomoda en lo más mínimo. Yo me puedo meter ahí en esas emociones más incómodas y lo disfruto. Y soy muy nominada. Con pocos premios. Pero ya lo tengo como cábala. Obviamente uno tiene la ilusión y siempre tenés ganas de ganar. Pero en un momento ya me acostumbré a no ganar. Entonces ya voy como… El día que gane, ¿qué voy a hacer?”

-Te pasó con “Shrek”.

-Sí. Esa fue la más dura. Esa me dolió. Pero… Bueno, nada. Aprecio los premios, si están, si vienen. Pero lo lindo es que me di cuenta de que no determina mi posición. Y eso es muy poderoso. Porque creo que al principio sí pensaba que si ganaba un premio eso me iba a durar más laburo.

Trabajo solidario en un Boeing 787 como tripulante

-¿Y cómo fue que trabajaste como tripulante en un Boeing 787?

-Era en la pandemia. No teníamos laburo, estábamos todos en casa encerrados. Enrique (Piñeyro, esposo de Carla Calabrese, dueña del teatro Maipo) adquiere este 787 que puede empezar a volar en su filantropía para poder hacer acciones solidarias en primera instancia. Después el avión también tiene sus charters privados para poder sostenerse. Necesitaban tripulantes que pudieran dominar idiomas por el tipo de proyectos que había por delante. Y si no sigo es porque se me venció la licencia y porque el teatro mata avión…

Lenoir recuerda que como tripulante “no te enseñan pollo o pasta, sino técnicas de seguridad, de emergencias a bordo”.

Otra anécdota en su vida, porque como bien reflexiona, “me pasan esas cosas medio extraordinarias”.

Cortesía de Clarín



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