La historia del séptimo arte está repleta de parejas que conciliaron una relación sentimental con una profesional en los platós de rodaje. John Cassavetes afirmaba que “no había diferencia entre la vida y el cine” para Gena Rowlands y él, Liv Ullmann explicó cómo la “telepatía emocional” que había desarrollado con Ingmar Bergman les ahorraba tener que darse instrucciones en plató y Diane Keaton concluyó que los personajes que Woody Allen escribía para ella eran “versiones amplificadas” de sus confidencias en el hogar. Pero si la complicidad, la inspiración o
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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