
Uno de cada tres mexicanos de entre 18 y 70 años recurre a casas de empeño —como el Nacional Monte de Piedad— para atender una emergencia, según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF).
Para cientos de familias del país, cada inicio de año se presenta esta situación por la temible cuesta de enero, la cual muchas veces se extiende a febrero y marzo. Los gastos excesivos de diciembre, las deudas acumuladas, los compromisos financieros pendientes por pagar, los juguetes de Reyes Magos y el alza generaliza de precios que suele registrarse son motivos suficientes para que los hogares consideren esta opción.
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Ante esta situación, el flujo de personas que buscan empeñar algún bien crece entre 15% y 30% en esta temporada, según la Asociación Mexicana de Empresas de Servicios Prendarios (Amespre).
Huelga impide empeños
El Nacional Monte de Piedad es una de las instituciones más emblemáticas y grandes en el segmento prendario. Con 250 años de operación, se convirtió en sinónimo de tradición entre las familias del país; sin embargo, las miles de personas que suelen acudir en estas fechas en busca liquidez inmediata no podrán hacerlo este año, porque está en huelga desde el 1 de octubre pasado.
“Vienen familias con la esperanza de poder empeñar sus bienes, pero lamentablemente no es posible atenderlas por el momento”, comentó Eduardo, trabajador de la institución.
De acuerdo con sus últimos reportes, el Nacional Monte de Piedad cuenta con más de 300 sucursales en el país, en las cuales se llevan a cabo 7.2 millones de préstamos prendarios al año, a 1.16 millones de clientes (63% es mujer), con un monto promedio mensual de 3,938 pesos. Su cartera de préstamos total ronda en 29,000 millones de pesos.
Tan sólo el año pasado, en 2025, el Monte de Piedad reportó que, del 1 al 11 de enero, se registraron 211,821 empeños, con un préstamo promedio de 5,487 pesos.
“Las veces que me he visto en la necesidad de empeñar algo, inmediatamente, corro al Monte de Piedad. Prestan lo justo y con tasas no tan altas, además te dan muchas oportunidades para recuperar tus bienes”, dice Alejandra.
Para Amelia es una “verdadera lástima” que esté cerrado. “Uno ya sabe que aquí puede conseguir dinero rápido y sin dar a saber a la familia. Suelo ir unas tres veces al año, con cositas pequeñas, porque siempre busco recuperarlas”. La opción para ella es ir a Montepío Luz Saviñón, una institución que también considera seria.
Competencia toma fuerza
Pese que ha perdido terreno, la institución es una de las más grandes del sector prendario, incluso llegó a tener más de 50% de este segmento.
Esta tendencia no sólo se debe a nuevos jugadores en la industria, sino a la relevancia que van tomando bancos como Azteca y Coppel, dos instituciones enfocadas en la población de menores ingresos, las cuales otorgan créditos de forma sencilla y rápida, aunque con tasas de interés más altas a las del mercado.
“Este año pediremos un préstamo en Coppel, mi hija me dijo que el Monte estaba cerrado y optaremos por ir ahí para los gastos que tenemos pendientes”, comentó Antonio, quien asegura que es cliente del Monte de Piedad desde hace 25 años.
¿Cómo funcionan los préstamos por empeño?
Las casas de empeño operan de la siguiente manera: prestan dinero a corto o mediano plazo tomando como garantía prendaria un bien mueble, como teléfonos celulares, pantallas, joyas, relojes, herramientas, electrónicos, instrumentos musicales, automóviles, entre otros.
La persona deja su prenda y recibe un préstamo menor al valor del objeto, y se compromete a devolver el dinero con intereses y comisiones dentro de un plazo determinado.
Sin embargo, la falta de información clara o la urgencia económica pueden llevar a aceptar condiciones poco favorables. Existen casos en los que el Costo Anual Total (CAT) supera la suma de150%, destacó la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco).
Además, dice, cuando la persona no puede pagar a tiempo, pierde su prenda empeñada sin posibilidad de recuperación. Algunos establecimientos cobran comisiones adicionales por almacenaje, valuación o refrendo, lo que incrementa considerablemente la deuda.
Tips para elegir la mejor opción prendaria
La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) da alguno consejos para tener la mejor experiencia.
- Recurre a este tipo de crédito sólo en casos de extrema urgencia.
- Antes de empeñar, compara al menos tres casas de empeño.
- Consulta la pizarra de anuncios o pregunta al encargado de las casas de empeño información sobre: tasa de interés, porcentaje del préstamo y cantidad de refrendos, entre otras.
- Paga a tiempo, para que no te cobren intereses moratorios y el riesgo de perder tu prenda.
- La tasa de interés varía de acuerdo a los servicios adicionales que llegue a prestar la casa de empeño.
- Profeco cuenta con un Buró Comercial, donde podrás consultar si el contrato de adhesión de la casa de empeño está debidamente registrado.
¿Tienes dudas? Escribe a [email protected]
Cortesía de El Economista
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