
Bicicletas y patines eléctricos circulando en sentido contrario, automóviles invadiendo el carril exclusivo y motociclistas usándolo como vía rápida durante las horas pico, son las situaciones que ocurren a diario en el BusBici de la Avenida Hidalgo, sin que exista una autoridad que regule o, al menos, oriente a los usuarios.
El BusBici, diseñado para ser un espacio exclusivo para el transporte público, bicicletas y otros medios de movilidad no motorizada, así como unidades de emergencia, se ha convertido en un problema. Aunque la normativa establece que solo se debe circular en el sentido de la vía, son pocos los que respetan estas indicaciones.
Basta con observar durante algunos minutos los 3.7 kilómetros de esta vía para notar el desorden. Las personas que se desplazan en bicicletas y patines eléctricos, en muchos casos en sentido contrario, ponen en riesgo su seguridad, sin respetar el paso de las unidades del transporte público. Algunos justifican su comportamiento al señalar la falta de una ciclovía que conecte el Centro de Guadalajara con Chapultepec.
Entre las 11:00 y las 11:30 horas se contabilizó el paso de 10 unidades de transporte público, 31 ciclistas circulando en el sentido correcto y 39 en sentido contrario, además de motocicletas y automóviles que invadieron el carril exclusivo. Un triciclo, manejado por un recolector de cartón, estuvo a punto de provocar un accidente con una unidad del Sitren.
En un caso más peculiar, una camioneta, aparentemente estacionada para abastecer un negocio, se detuvo en el cruce sin realizar ninguna actividad comercial. Solo esperaba a una persona que abordaría el vehículo. Un ciclista en sentido contrario la miró molesto, aunque ambos estaban violando las normas de circulación.
Algunos ciclistas, como Ana Vélez, reconocen que circular en sentido contrario puede ser peligroso, pero lo hacen por conveniencia, argumentando que el pavimento es bueno y la vía es más rápida. Otros, como Alejandro Vizcaíno, defienden que el BusBici es lo suficientemente amplio como para maniobrar y evadir el paso de los autobuses, aunque ambos grupos coinciden en que la falta de respeto por la vía genera conflictos innecesarios.
Los usuarios que circulan en sentido contrario también están expuestos a ser atropellados por vehículos que se incorporan. Al menos dos ciclistas estuvieron a punto de ser impactados por automovilistas que no vieron hacia la derecha antes de incorporarse a la vía.
Además de los problemas de convivencia, la ausencia de vigilancia agrava la situación. Los policías viales, que hace unas semanas solían patrullar la zona, ahora brillan por su ausencia, dejando que el desorden continúe sin sanciones ni apercibimientos.
A pesar de que la Policía Vial no ha respondido a las solicitudes de información sobre el número de sanciones impuestas, la Ley de Movilidad establece multas que van de los 16 mil 971 pesos a los 22 mil 628 pesos para los vehículos que invaden el BusBici.
Para los ciclistas, la situación es aún más compleja, ya que no existen multas específicas debido a la falta de emplacamiento y las preocupaciones sobre desincentivar el uso de bicicletas. Sin embargo, la ley establece que deben circular en el sentido correspondiente de la vía, y quienes no lo hagan podrían ser responsables de los accidentes que causen.
Tanto la Policía Vial como el Ayuntamiento de Guadalajara han sido cuestionados sobre las acciones para mejorar la seguridad y la correcta utilización del BusBici, pero hasta el momento no han ofrecido respuestas claras.
CT
Cortesía de El Informador
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