Sin duda, estamos en la era de la comunicación tecnológica. Los avances son tan relevantes para la sociedad, que marcan con claridad una diferencia respecto al siglo XX. A pesar de ello y como ha sucedido en otros momentos de la humanidad, esto puede generar un efecto colateral, porque al depender en gran medida de aparatos, el resultado genera una alta proporción de tecnoferencia —la interferencia que se produce entre dos o más personas debido al uso excesivo de los smartphones, tablets, ordenadores e incluso videojuegos en línea.
Está demostrado que los teléfonos móviles inteligentes son los más usados por la población, por lo que ocupan el primer lugar en la influencia interactiva; tanto es así, que en 2012 se acuña el término de phubbin por el diccionario australiano (Pathak, 2013) que nace de la combinación de las palabras ‘phone’ (teléfono) y ‘snubbing’ (desairar o ignorar). Indica el desaire que se puede producir entre dos o más personas cuando están comunicándose; una de ellas atiende a su teléfono de forma evidente (phubber), mostrando falta de interés por lo que la otra persona está diciendo (phubbed).
El que desaíra prefiere atender un mensaje de WhatsApp, un email o una historia en una red social y, por tanto, ignora a la persona/as que tiene en frente. Esto puede durar unos segundos, minutos o incluso, horas. La persona se desconecta de lo que está sucediendo in situ e incluso, puede llegar a enfadarse si se le reprende. Es una conducta que puede repetirse infinidad de veces, teniendo un impacto negativo en la relación con los demás. Puede parecer un acto inofensivo, pero sus efectos pueden ser devastadores para la calidad de las relaciones en diferentes contextos.
¿Cómo influye el phubbing en nuestra vida cotidiana?
El phubbing está ligado a la adicción a la tecnología y a la incapacidad de controlar el uso del móvil, observándose su incremento en el contexto familiar y, por consiguiente, puede provocar un menoscabo de la relación entre la pareja y en lo referente a la parentalidad. En este último plano, hay investigaciones que evidencian una relación entre el phubbing de los padres (siendo los que desaíran a los hijos) y el aumento de conducta adictiva a la tecnología de estos últimos. Otros aluden a la insatisfacción de los hijos cuando los padres están inmersos en este desaire.

¿Qué impacto tuvo el confinamiento en el uso del teléfono móvil?
La influencia de la COVID-19 en el aumento del consumo de los teléfonos móviles, en especial por el desmesurado interés por las redes sociales, ha generado un impacto en la salud mental en primer lugar (especialmente de niños y adolescentes) y, en segundo término, en el deterioro de las relaciones familiares (tanto en el eje de la pareja como en el ejercicio de la parentalidad).
Por ello, el phubbing adquiere mucha más relevancia a raíz de esta época. A mayor uso del teléfono, más riesgo de interrumpir la comunicación con el otro, desairándolo. El smartphone ya estaba muy integrado en la sociedad de manera elevada, pero en la evolución de los acontecimientos, va más allá del cuerpo, como un apéndice más. La programación tecnológica está organizada para que a los usuarios nos lleguen notificaciones y se nos dirija hacia nuestros intereses de forma constante, sin conciencia de este hecho, lo que incide en la dificultad para manejar de forma saludable el uso de los teléfonos inteligentes.
Como resultado, se obtiene que, a nivel mundial, en 2024, las personas pasaron de entre 6 y cerca de 7 horas de media frente a una pantalla con conexión a internet. De este tiempo 3 horas 43 minutos se realizan a través de teléfonos inteligentes. Si se divide la actividad, cerca de 2 horas 30 minutos sería un tiempo dedicado a las redes sociales, 1 hora 30 minutos a escuchar música online y 55 minutos a Podcast.
Así que, sin duda alguna, los teléfonos móviles, hoy en día, son el dispositivo más usado. La cuestión no es estigmatizarlo, sino como todo en la vida del ser humano, ser capaz de equilibrar su uso, para que pueda ser un material que facilite la vida y no que haga empeorar las relaciones y la salud mental.
¿Qué aporta la ciencia para afrontar el desafío del Phubbing?
Los investigadores consideraron establecer medidas para detectar con evidencia el phubbing y aportar así datos más científicos, que dieran luz a este proceso y su trascendencia para poder prevenirlo y tratarlo. Estas escalas detectan la existencia de esta conducta en la pareja, de padres a hijos y en los contextos sociolaborales. A su vez, se realizan mediciones sobre lo que perciben aquellos que son desairados.
El phubbing Influye en la insatisfacción general con el otro, si se produce esta conducta de forma recurrente, se dificulta la resolución de los conflictos si la comunicación no es fluida y se puede generar desmotivación para la otra persona, si la expectativa va a ser que no se le va a escuchar como se merece.

¿Cómo actuar ante el Phubbing?
1.- Detéctalo
Gracias al avance científico en la creación de escalas validadas que lo detecten, se aportará a los expertos en la psicología un screening eficaz para que las personas tomen conciencia de que hay un problema, cuando menos, en la interacción social.
2.- Reconoce el problema para ser consciente de la conducta
Conllevará poner límite al uso del teléfono, a través de unas reglas claras:
- Dejar el aparato apagado, en silencio o modo avión cuando se esté hablando con alguien. Se puede guardar en el bolso o un cajón para ni siquiera verlo y no tener la tentación.
- Expresar al otro la necesidad de que esté a la vista. Decir con claridad al otro “tengo que tenerlo por aquí porque mi hijo está enfermo, no quiero desairarte, disculpa”, provocará en la otra persona un modelo al que imitar y evitará el malestar al estar prevenida. Aumentamos la probabilidad de que también lo haga.
- Si en esa relación tu rol es de phubbed, cuando la otra parte (el phubber) te ignore, díselo con franqueza: “perdona si no es importante, ruego que me prestes atención, me siento mal si me ignoras”. Es muy posible que la otra persona no se dé cuenta de que está haciendo phubbing, así que hay que enseñarle a ser consciente.
- Si la otra persona se molesta, hazle ver que tu tiempo es importante, que es mejor estar centrados entre los dos, pero si prefiere podéis quedar en otro momento. Esto, por supuesto, cobra más relevancia si estás hablando con tu pareja o es tu hijo quien te lo hace ver.

3.- Convierte tu hogar en un espacio de calidad emocional.
La confianza no debe servir para que no os tengáis en cuenta. Hablar con calma del phubbing es importante para generar conciencia. Algunas de estas iniciativas ayudarán a manejar el uso del teléfono móvil:
- Tener una caja especial para guardar los dispositivos en las comidas, mientras veis una serie, cuando charláis de algo importante, cuando estáis con tus hijos, cuando estos se han acostado y tenéis que aportaros tiempo especial de más o menos intimidad. Guardarlo y leer, disfrutar del momento y del otro con la prioridad que se merece vuestra relación: es una iniciativa muy saludable para manejar el equilibrio del uso del teléfono inteligente.
- Si en algún momento hay alguna premura laboral que requiera coger el teléfono, comunicarlo. Esa será la excepción.
- Ante una quedada romántica y quieres dejarlo en la mesa, ponlo en modo avión, que solo se use para hacer fotos. Dilo y pide a tu pareja que también haga lo mismo. Si has dejado tus hijos con alguna persona que los cuide, avisa el tramo horario en que está fuera de cobertura; puedes darle el teléfono del local. Cuando salgáis, conectarlo un momento y comprobar que todo está bien.
En conclusión: satisfacción y mejores relaciones
Cuando las personas dejan de hacer el phubbing inconscientemente mejoran su calidad en la relación y se sienten más satisfechos. Se habrá ganado equilibrio en el uso del teléfono inteligente y podéis ser coherentes en la transmisión para con vuestros hijos. Ellos mimetizarán esta conducta en positivo, aumentando la probabilidad de que la generalicen. Se crea consciencia en la familia y se influirá en la competencia emocional entre todos. Con este gesto, repetido de manera habitual, se está contribuyendo en la salud mental y en el ejercicio de una interacción social más satisfactoria.
Referencias
- McDaniel, B. T., & Coyne, S. M. (2016). Technoference: The interference of technology in couple relationships and implications for women’s personal and relational well-being. Psychology of popular media culture. doi: 10.1037/ppm0000065
- Garrido, E. C., & Delgado, S. C. (2017). Phubbing. Conectados a la red y desconectados de la realidad. Un análisis en relación al bienestar psicológico. Pixel-bit. Revista de medios y educación. doi: 368/36849882012
- Chotpitayasunondh, V., & Douglas, K. M. (2018). Measuring phone snubbing behavior: Development and validation of the Generic Scale of Phubbing (GSP) and the Generic Scale of Being Phubbed (GSBP). Computers in human behavior. doi: 10.1016/j.chb.2018.06.020
- He, Q., Zhao, B., Wei, H., & Huang, F. (2022). The relationship between parental phubbing and learning burnout of elementary and secondary school students: The mediating roles of parent-child attachment and ego depletion. Frontiers in Psychology. doi: 10.3389/fpsyg.2022.963492
- Moody, J. (2024). Estadísticas de tiempo frente a la pantalla: cuánto tiempo pasan las personas usando dispositivos digitales en 2024. Comparitech. URL: comparitech.com/es/transmisiones-de-video/estadisticas-tiempo-pantalla/
Cortesía de Muy Interesante
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