Recorrió 3 kilómetros varias veces en el desierto, pero se convirtió en una de las entradas más memorables de la historia del cine

Muchas veces, los actores tienen que hacer algún tipo de sacrificio para que su interpretación se sienta genuina y, si todo sale bien, sea memorable. Excesivas horas de maquillaje (Jim Carrey en El Grinch) o cambios físicos radicales (Christian Bale en El Maquinista), y luego se encuentra aquel que tuvo que recorrer tres kilómetros más de una vez en el árido desierto.

Esta es la anécdota de Omar Sharif, actor egipcio que apareció en la película Lawrence de Arabia donde interpretó a un líder árabe que se une al protagonista en la rebelión contra el Imperio Otomano. Lo interesante del asunto es que la introducción de su personaje se convirtió en una de las entradas más memorables en la historia del cine.

La escena. Una figura a la distancia, irreconocible a la vista, emerge lentamente del horizonte del desierto. ¿Es real o se trata de un espejismo? Lo que comienza como un punto negro poco a poco toma forma de un jinete. Al bajar de su camello, con rifle en mano, Sharif se presenta. 

La intención. Este fragmento premeditado fue obra del cineasta David Lean, quien ideó esta introducción a fin de que se viera, precisamente, como una mancha difícil de enfocar. Cuestión que se llevó a cabo gracias al uso de un lente poco usual para la época: un teleobjetivo 800 mm.

La distancia. Sin embargo, para que fuera posible dicho efecto se requirió de un plano general y con ello el lente pudiera comprimir la perspectiva. El truco consistió en que Sharif se colocara 3.2 kilómetros lejos de donde se encontraba la cámara y de ahí avanzar hacia la misma

Lo mítico. Sí, en pantalla parece impresionante, pero para lograrlo el actor tuvo que hacer este extenuante paseo bajo el sol abrazador durante varias tomas. Todo para que quedara una secuencia perfecta. El resultado: una de las escenas más impresionantes jamás filmadas.

La magia del cine. De esta manera, en medio del calor, una atmósfera pesada cubierta de polvo y la inmensidad de un paisaje hipnotizante, se logró enmarcar una de las entradas de personaje más emblemáticas del séptimo arte. Una experiencia inmersiva para el espectador.

Captura De Pantalla 2026 01 09 120256

Si bien la secuencia fue uno de los momentos más recordados del filme, éste no pasó desapercibido en su momento. Estrenada en 1962, Lawrence de Arabia se consagró como un clásico indiscutido y una de las mejores películas de todos los tiempos. Además, ganó siete premios Oscar incluidos los de Mejor Película, Director, Fotografía y Banda Sonora. 

En caso de que gustes darle una oportunidad, te recordamos que puedes encontrar Lawrence de Arabia disponible en Netflix. Eso sí, cabe advertir que cuenta con una duración de tres horas y cincuenta minutos. 

Cortesía de Xataka



Dejanos un comentario: