Tras la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos, el pasado 3 de enero, se han ido configurando cambios para el panorama de la economía en ese país. Por ejemplo, el riesgo país se desplomó considerablemente, una buena señal para futuras inversiones extranjeras.
Así lo explicó el economista venezolano José Manuel Puente, profesor del IESA y de la IE University de Madrid. El académico indicó que ese indicador descendió con fuerza tras la operación gringa en Caracas.
Consulte: Trump y las petroleras de EE. UU.: detalles de la reunión clave sobre crudo venezolano
Puente publicó en su cuenta de X que el indicador —que mide la prima de riesgo— se ubicó en 8.898 puntos el 5 de enero, una reducción significativa desde 12.764 puntos el 2 de enero y los 23.773 puntos con los que cerró 2025.
Esta caída de más de 3.800 puntos básicos en cuestión de días refleja un efecto inmediato del cambio en el escenario político que enfrenta Venezuela tras la detención de Maduro.
Para comprenderlo, el riesgo país es un indicador que mide qué tan riesgoso es invertir o prestar dinero al país; cuanto más alto es, mayor desconfianza hay. Es importante porque determina si Venezuela puede acceder a financiamiento y a qué costo: un riesgo alto significa menos inversión y créditos más caros.
Los mercados interpretaron el hecho como una señal de menor riesgo político, al menos en el corto plazo, y comenzaron a ajustar sus expectativas sobre la capacidad futura de Venezuela para reestructurar su deuda soberana y cumplir con obligaciones financieras.
Aunque la mejora es notable, el riesgo país venezolano continúa muy por encima de los demás países de la región. Datos actualizados al 5 de enero muestran que Bolivia registró 688 puntos, Argentina 564, Ecuador 460 y Uruguay apenas 71 puntos, posicionando a Venezuela con un nivel de riesgo todavía excepcionalmente alto.
Le puede gustar: Aseguran que la operación estadounidense en Venezuela pudo impulsar en US$140 millones el patrimonio de Trump
Este contraste subraya que, pese a la fuerte caída, los inversionistas aún perciben al país como un mercado con desafíos estructurales y financieros más complejos que sus pares latinoamericanos.
La abrupta caída del riesgo país vino acompañada de una fuerte demanda de bonos venezolanos en los mercados. En la jornada posterior a la captura de Maduro, los títulos venezolanos experimentaron aumentos en sus precios superiores al 30% en algunos casos, aunque parte de esa ganancia se revirtió más tarde por toma de ganancias de los inversionistas.
Para analistas financieros, este comportamiento responde a la especulación de que una transición política —si bien compleja y de largo aliento— podría facilitar eventualmente una reestructuración de deuda que sea más atractiva para los mercados globales. Sin embargo, advierten que el proceso será intrincado y dependerá de factores como la estabilidad política interna, la relación con organismos multilaterales y el acceso a financiamiento internacional.
Cortesía de El Colombiano
Dejanos un comentario: