
Muchos trabajadores se enfrentan a una situación incómoda: reciben su salario mínimo dividido en dos partes. Una parte llega en efectivo y otra llega en forma de despensas, bonos, vales o lo que las empresas llaman “prestaciones”. La pregunta que surge naturalmente es si esto es legal. La respuesta es contundente: no.
En México, el salario mínimo es un derecho irrenunciable. Ningún trabajador puede recibir menos del monto establecido por la ley, sin importar cuán valiosas o numerosas sean las prestaciones adicionales que la empresa ofrezca.
¿Cuánto es el salario mínimo en 2026?
Para el año que comienza, el salario mínimo varía según la región geográfica. En la mayoría del país, el monto mensual será de 9,451 pesos. Sin embargo, existe una diferencia importante para trabajadores de la zona fronteriza.
En 46 municipios de la frontera norte, el salario mínimo mensual ascenderá a 13,409.80 pesos. Esta diferencia responde a los costos de vida más altos en esa región.
Por qué el salario mínimo debe pagarse en efectivo
La Ley Federal del Trabajo es clara en este punto. El artículo 90 establece que el trabajador tiene derecho a recibir en efectivo su salario mínimo. No hay excepciones ni interpretaciones alternativas. Debe ser dinero, en los términos que define la legislación laboral.
Aunque una empresa ofrezca prestaciones que, en teoría, tengan un valor equivalente o incluso mayor al salario mínimo, eso no cambia la obligación legal. La empresa comete una violación si paga el salario mínimo de cualquier otra forma que no sea dinero de curso legal.
“Ninguna empresa te puede pagar menos del salario mínimo, porque el salario mínimo debe ser pagado en efectivo”, explica Vanessa Díaz Vázquez, abogada especialista en derecho del trabajo. “Tiene que ser dinero”.
Lo que la ley prohíbe explícitamente
La legislación laboral establece restricciones muy específicas sobre el salario mínimo. El artículo 97 de la Ley Federal del Trabajo indica que los salarios mínimos no pueden ser objeto de compensación, descuentos o reducciones, excepto en casos muy específicos como el pago de una pensión alimenticia ordenada por una autoridad.
El artículo 101 va más allá. Señala que el salario debe pagarse precisamente en moneda de curso legal. Esto significa que no se permite pagarlo en mercancías, vales, fichas o cualquier otro símbolo que pretenda sustituir al dinero real.
Incluso si el trabajador aceptara un pago combinado entre efectivo y prestaciones, la empresa estaría violando la ley. El salario mínimo es un derecho que no se puede renunciar. “Toda empresa que pague menos del mínimo está violando sus derechos laborales”, señala Díaz Vázquez.
Qué sí puede hacer una empresa
Aunque el salario mínimo debe pagarse completamente en efectivo, las empresas tienen opciones para ofrecer compensaciones adicionales a sus trabajadores. Estas prestaciones extraordinarias no reemplazan el salario, sino que se suman a él.
Un ejemplo común son los vales de despensa. Se trata de una prestación laboral que puede alcanzar aproximadamente 3,450 pesos mensuales en muchas empresas. De acuerdo con datos de la Asociación de Sociedades Emisoras de Vales, alrededor de 10 millones de trabajadores formales en México reciben esta prestación.
Las empresas también pueden ofrecer otros beneficios: bonos por puntualidad, incentivos por productividad, o compensaciones por asistencia. Lo importante es que estos se añaden al salario mínimo completo, nunca lo sustituyen.
Si tu empresa te paga en especie, puedes denunciar
Los trabajadores que reciben su salario mínimo dividido entre efectivo y “prestaciones” tienen protección legal. Pueden denunciar la irregularidad ante la Secretaría del Trabajo federal.
La denuncia puede ser anónima. Una vez presentada, la dependencia ordenará una inspección en el centro de trabajo para verificar si existe una violación a los derechos de los empleados. Si se confirma que se está pagando menos del salario mínimo establecido, la empresa puede enfrentar sanciones.
Incluso si el empleador argumenta que el trabajador “aceptó” recibir una parte en especie, la ley lo protege. El salario mínimo es un derecho irrenunciable, lo que significa que ningún acuerdo individual puede anularlo o reducirlo. Como señalan los especialistas en derecho laboral, esta protección es fundamental para garantizar que todos los trabajadores reciban lo que la ley establece como compensación mínima por su trabajo.
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