Sopa de verduras cocidas con jengibre para desinflamar y cuidar la digestión en enero

Cuando el aparato digestivo está inflamado, los alimentos crudos, fibrosos o muy condimentados suelen empeorar los síntomas. Las verduras bien cocidas reducen su fibra insoluble, lo que las hace más tolerables. El jengibre, usado con moderación, aporta compuestos bioactivos asociados a la reducción de gases, náuseas e inflamación digestiva leve, además de estimular suavemente la digestión.

El resultado es una sopa que hidrata, aporta nutrientes y calma, sin forzar al intestino.

Sopa de verduras cocidas con jengibre

Ingredientes (2 porciones):

1 zanahoria mediana, pelada y en rodajas

1 calabacita, en cubos

½ papa, en cubos pequeños

1 trozo pequeño de jengibre fresco (1–2 cm), pelado

1 litro de agua o caldo de verduras muy ligero

Sal mínima al gusto

1 cucharadita de aceite de oliva (opcional)

Preparación:

Coloca el agua o caldo en una olla y agrega la zanahoria, la papa y el jengibre.

Cocina a fuego medio durante 10 minutos.

Incorpora la calabacita y cocina 5–7 minutos más, hasta que las verduras estén suaves.

Retira el trozo de jengibre si deseas un sabor más delicado.

Ajusta la sal y añade el aceite de oliva al final.

Cómo y cuándo consumirla

Ideal como comida ligera o cena temprana.

Funciona bien en días de inflamación, gases o digestión lenta.

Puede tomarse varios días seguidos sin problema.

Consideraciones importantes

Evita cebolla, ajo crudo, chile o especias fuertes si hay inflamación activa.

El jengibre debe usarse en cantidad moderada; más no es mejor.

Personas con gastritis activa deben probar primero con una porción pequeña.

Cortesía de El Economista



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