
La violencia laboral será un tema constante en 2026. Entre nuevas obligaciones que entraron en vigor este año y una agenda legislativa con cambios pendientes, los entornos laborales libres de violencia se posicionarán como un asunto crítico en las agendas de las empresas.
Por ahora, la Ley Federal del Trabajo (LFT) ya incorpora una nueva obligación para los empleadores: capacitar al personal para prevenir la violencia contra las mujeres. Esto es parte de un paquete de reformas que entró en vigor el pasado 16 de enero en materia de igualdad de género y erradicación de la violencia, se modificaron 18 ordenamientos legales, incluyendo la legislación laboral.
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“Las personas empleadoras capacitarán a su personal para prevenir y eliminar las violencias contra las mujeres”, indica la adición al artículo 16 de la LFT.
Además, la reforma reconoce que los entornos libres de violencia y discriminación son un derecho básico en el trabajo, y que la construcción de este, es un asunto tanto de los empleadores como de las personas trabajadoras.
México ha tenido avances en la búsqueda por erradicar la violencia laboral, la obligación patronal de contar con un protocolo para prevenir y atender el acoso y hostigamiento sexual, y el reconocimiento de la violencia en el trabajo como factor de riesgo psicosocial a través de la NOM-035, son sólo algunas acciones que se han emprendido.
Sin embargo, las cifras en el mercado laboral siguen evidenciado que los comportamientos violentos aún son comunes y el entorno de trabajo es uno de los espacios donde más ocurre.
La última Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) evidencia que 11.1 millones de mujeres ha sido víctima de violencia en el trabajo; el entorno laboral es el tercer ámbito en el que más violencia experimentan. La discriminación y la violencia sexual son los comportamientos más comunes.
Pero la violencia tiene diversas formas. En términos generales, la mitad de los trabajadores en el país reporta haber experimentado acoso laboral o mobbing, según el estudio Tendencias del Entorno Laboral en México de Kelly. No ser tomado en cuenta, acciones hostiles, rumores, agresiones verbales, humillación y aislamiento, son las manifestaciones más frecuentes.
“Esta práctica, además de ser antiética es ilegal, y puede tener consecuencias devastadoras para la salud física y emocional de la víctima, incluyendo estrés, ansiedad, enfermedades y problemas de productividad y desempeño en el trabajo. Si bien puede ocurrir en cualquier lugar de trabajo, industria o a cualquier nivel de una empresa, es especialmente común en entornos altamente competitivos o estresantes”, señala la firma de Capital Humano.
De acuerdo con ARIVA Consultores, las modificaciones de este año a la Ley Federal del Trabajo implican que las empresas tengan condiciones verificables en al menos tres aspectos:
- Lineamientos institucionales y comunicación interna que sustenten el mantenimiento de un entorno libre de discriminación y violencias hacia las mujeres
- Programas de capacitación dirigidos al personal para prevenir y eliminar violencias contra las mujeres, con la evidencia correspondiente de ejecución y cobertura
- Criterios internos consistentes con el principio de igualdad sustantiva en condiciones de trabajo, con especial atención a la proporcionalidad e igualdad para trabajos iguales.
Reforma de violencia laboral en el horno
En 2026 podría ver la luz otra reforma vinculada con la violencia laboral. En diciembre, en comisiones del Senado se dictaminó un proyecto para reconocer nuevas formas de violencia en la Ley Federal del Trabajo, como el acoso laboral o el ciberacoso.
La propuesta, además de obligar a los empleadores a prevenir todas las manifestaciones de violencia, también establece la responsabilidad patronal de reparar el daño a las víctimas.
Con esta modificación a la legislación laboral, la violencia en el trabajo se definirá como “el conjunto de comportamientos y prácticas inaceptables ejercidas por las personas que tienen un vínculo laboral, independientemente de la relación jerárquica, consiste en un acto o una omisión en abuso de poder que daña la autoestima, salud, integridad, libertad y seguridad de la víctima, e impide y/o atenta contra su desarrollo personal y/o profesional”.
México ratificó el Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre violencia laboral, una de las obligaciones que asumió el país, fue la armonización de su legislación con el estándar global. Por lo que la reforma tiene posibilidad de analizarse en el pleno del Senado este año.
Cortesía de El Economista
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