Grupo Volvo acaba de subir la apuesta. La armadura sueca aumentará de 700 a 1,000 millones de dólares su inversión para construir una planta de camiones en Nuevo León. Marcelo Ebrard, secretario de economía, fue quien confirmó la noticia. Según escribió en su cuenta oficial de X, la sede de Volvo en Suecia le comunicó el nuevo monto. La producción iniciará en 2026 y marcará una nueva etapa para la industria automotriz del norte del país.
“Me informan desde la sede global de Volvo en Suecia que han decidido aumentar la inversión programada en Ciénaga de Flores, Nuevo León, de 700 a 1000 millones de dólares . La planta que hará camiones de carga iniciará su operación en 2026 . Buena noticia”.
Marcelo Ebrard, secretario de economía de México.
El anuncio llega en un momento clave. Mientras Tesla pone en pausa su proyecto de gigafactoría, Grupo Volvo acelera. No solo porque busca ampliar su capacidad industrial, sino porque quiere asegurar presencia estratégica en Norteamérica. La nueva planta se ubicará en los alrededores de Monterrey, capital industrial del país, y se enfocará en la fabricación de camiones pesados de las marcas Volvo Trucks y Mack Trucks. La idea, segpun la marca, es complementar la producción que ya tienen en Estados Unidos y responder con más agilidad a la demanda regional.
El plan no es menor. La fábrica generará hasta 2,000 empleos y será clave para que México mantenga su posición como potencia fabricante. Volvo eligió Monterrey por su infraestructura, su conexión logística y su fuerza laboral. Aunque el proyecto se anunció en agosto de 2024 con una inversión estimada de 700 millones, ahora la cifra sube a 1,000 millones de dólares. Ese aumento parece que confirma el compromiso de la marca y la confianza que tienen en el potencial del país.
“Confirma VOLVO 1 billón de dólares. Nuevo León el gran GANADOR”.
Samuel García, gobernador de Nuevo León.
Fábrica de motores Volvo Penta.
Grupo Volvo en tiempos de Donald Trump
Pero detrás del anuncio hay algo más. En una región donde las inversiones automotrices se han vuelto un termómetro económico, el movimiento de Volvo manda un mensaje claro: México aún es atractivo. Y no solo por sus tratados comerciales o costos laborales, sino porque hay talento y capacidad para competir. La planta será, en los hechos, el nuevo centro de operaciones de Volvo para camiones pesados en la región.
La inversión llega en un momento en el que muchas empresas están reconfigurando sus cadenas de suministro. Volvo no quiere quedarse atrás. La firma ve a México como una palanca de crecimiento y también como una forma de acercarse a sus principales mercados. La decisión también cobra relevancia por el contexto político. Días antes del anuncio de Grupo Volvo, Donald Trump anunció un arancel del 25% a todos los vehículos fabricados en México y vendidos en Estados Unidos. El mensaje ya ha aumentado la tensión en la industria. Volvo, sin embargo, mantiene su apuesta en el país. La marca parece tener una estrategia a largo plazo que no se define por ciclos electorales, sino por oportunidades reales de crecimiento en el mercado.
Cortesía de Xataka
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