¿Y si el cerebro no creara la mente? La teoría del neurocientífico español Álex Gómez-Marín tras su experiencia cercana a la muerte

Cada vez son más las personas que aseguran haber tenido una especie de visión o una rara experiencia mientras estaban en una situación de muerte clínica, es decir, en parada cardiorrespiratoria.

El neurocientífico Álex Gómez Marín ha sido una de esas personas a las que le ha pasado, según explica él mismo. Y ha contado en una entrevista en Youtube su experiencia, lo que ha sentido cuando se ha encontrado en una situación muy cercana a la muerte

Experiencias cercanas a la muerte

Gómez-Marín explica que, a raíz de un sangrado en el estómago, su salud se vio muy afectada y tuvo que ser ingresado en la uci y operado de urgencia.

“Estando ingresado me quedé muy débil y tuve una serie de experiencias”, cuenta el neurocientífico.

En la primera de estas experiencias, Gómez-Marín cuenta que se vio estando en un pozo y que, al mirar hacia arriba, vio una luz y a tres figuras que le incitaban a subir. Tenía la certeza de que, si aceptaba su ayuda, moriría”, explica.

Justo antes de esta experiencia, Gómez-Marín cuenta que tuvo otra visión o sueño muy extraño, y descarta que estuviera delirando.

Estudiar la mente

A raíz de esta experiencia, Gómez-Marín comenzó a estudiar sobre la consciencia y las experiencias cercanas a la muerte.

“Lo que debemos preguntarnos es si, cuando morimos, hay algo de nosotros que sobrevive”, reflexiona.

El neurocientífico pretende estudiar si la mente, de alguna forma, se puede despegar del cerebro. “Es importante estudiar tanto las evidencias científicas como las teorías y la parte sociopolítica”, afirma.

La teoría de Gómez-Marín

Gómez-Marín explica que se debería poner en duda si el cerebro realmente produce la mente o actúa como un filtro de algo que no nace en él.

“Al igual que un filtro descompone la luz blanca en colores, el filtro no crea el rojo: lo deja pasar”, compara el neurocientífico, para intentar que la gente entienda su idea.

“Los márgenes de la consciencia demuestran que existen situaciones donde el cerebro no funciona del todo bien, o directamente no está funcionando, y se siguen percibiendo percepciones muy potentes”, explica, justificando su hipótesis.

William James

El neurocirujano comenta que existen dos teorías muy interesantes acerca del cerebro: la teoría productiva y la teoría permisiva.

En la teoría productiva, también conocida como materialista, el cerebro funciona como una máquina que se encarga de dar órdenes. En cambio, en la teoría permisiva se plantea que el cerebro, en lugar de ser una máquina, es una especie de filtro.

En el siglo XIX, el filósofo y psicólogo estadounidense William James publicó el artículo ‘La inmortalidad humana’, donde respalda la teoría permisiva diciendo que “el cerebro juega un papel fundamental, pero que las percepciones, la conciencia y la mente dependan de él no quiere decir que sea el que las esté produciendo“.

Desprestigio científico

Ante la posibilidad de sentirse desprestigiado por la ciencia por estudiar la consciencia desde la pseudociencia, Gómez-Marín asegura que, con su teoría, es consciente de que pone “un poco en riesgo tu reputación, pero vale la pena”.

El especialista cuenta que siente que la vida le dio una nueva oportunidad cuando estuvo a punto de morir y que quiere estudiar lo que realmente le interesa, por encima de lo que piense la gente que merece más la pena investigar.

Cortesía de El Periodico



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