Todo modelo de negocio inicia con una idea o proyecto de un emprendedor o grupo de personas que deciden asumir el riesgo de crear una empresa. Tras años de esfuerzo y superar contratiempos, se logra consolidar una organización para satisfacer las necesidades de un mercado específico. Sin embargo, durante esos periodos de estabilidad, suele descuidarse la etapa fundamental de institucionalizac
ión y gobernanza.Aunque una estructura sofisticada no siempre resulta idónea para cualquier entidad, las empresas -sin importar si son pequeñas, medianas o grandes-, comparten el riesgo de enfrentar un desenlace adverso
Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
Dejanos un comentario:
