Si la Primera Guerra Mundial dejó claro que las civilizaciones son mortales, el final de la República de Weimar demostró que la democracia tambi
én es perecedera.Ayer, el partido ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD) logró una contundente victoria en el estado alemán de Sajonia-Anhalt. y se queda a tan solo tres escaños para o
btener la mayoría en el Parlamento local.Su victoria es global. Festeja Putin, terrorista y presidente de Rusia; celebra Elon Musk, cabeza y financista de algo que se asemeja al FMI o Banco Mundial de los dogmas de extrema
Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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