Cuando la Policía de Migración abrió las mochilas de tres pasajeros tailandeses en el aeropuerto de Guayaquil encontró algo que no debería haber llegado hasta allí: 12 iguanas marinas negras de Galápagos, de nombre Amblyrhynchus cristatus. Habían viajado desde la isla Seymour con las patas delanteras atadas al cuerpo y las traseras amarradas entre sí. Estaban completamente inmovilizadas, débiles, algunas al borde de la muerte. Eran 12 y en el mercado asiático y europeo

Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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