Noruega despidió al rey Harald de Noruega, quien fue el monarca del país desde 1991, el pasado 9 de septiembre. Un funeral de Estado sobrio al que acudieron representantes de todas las monarquías, y que fue retransmitido en directo por la televisión del país. Pero hubo un momento que no se vio: la ceremonia privada que tuvo lugar en la fortaleza de Akershus, junto al fiordo de Oslo. Ese es el lugar elegido para el descanso eterno del monarca.
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