¿Alcanza con Claudia Sheinbaum?

Propongo un ejercicio sencillo, casi cruel. Imaginemos que un empresario, un rector, una dirigente de la sociedad civil o cualquier ciudadano inquieto por el rumbo del país buscara, fuera de Palacio Nacional, a alguien en quien confiar una conducción distinta: una figura política con autoridad moral, solvencia técnica y poder de convocatoria. ¿Hacia dónde miraría?

Lee la nota completa en El Pais.



Dejanos un comentario: