Manuel Pellegrini le suplicaba a Bartra que no subiera al área del Lille a rematar un córner en el minuto 85. El catalán quería más. Cubrirse más de gloria en un partido donde sus dos goles de cabeza, o más bien con el alma, allanaron el fantástico estreno del Betis en la Champions 21 años después. Pellegrini dejó a su chico de oro en Lille subir a rematar. Por supuesto. Como manejó muy bien a un equipo que pagó caro sus errores en defensa en el primer tiempo para luego
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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