Calzoncillos enterrados para medir la salud del suelo y cucarachas ‘lecheras’: los Ig Nobel premian los estudios más insólitos del año

Un equipo de investigadores suizos enterró el pasado año más de mil calzoncillos de algodón en campos y jardines para medir, dos meses después, cuánto se había descompuesto la tela: la conclusión es que, cuanto más se deshace la tela, más sano es el suelo.

Otro grupo, en Singapur, descubrió que una cucaracha fabrica un cristal de proteína para alimentar a sus crías que tiene más energía por gramo que la leche de cualquier otro animal, incluida la vaca.

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