Vender comida de inspiración mexicana en México parecía una apuesta difícil para Chipotle. La cadena estadounidense llegó al país con burritos, bowls y el antecedente de Taco Bell, que no consiguió convencer al consumidor local. Sin embargo, su primer restaurante ha tenido una respuesta mejor de la esperada y Alsea ya prepara nuevas aperturas.
Según un reporte de Bloomberg Línea, Christian Gurría, director general de Alsea, explicó a analistas que la sucursal sigue por encima de las expectativas incluso después del impulso inicial de su inauguración. El resultado ofrece una primera respuesta a la pregunta que acompañó su llegada, ya que sí hay mexicanos dispuestos a comprar esta interpretación estadounidense de su cocina.
La novedad atrajo clientes, pero el interés se mantuvo
Gurría reconoció que parte del desempeño responde al entusiasmo por conocer una marca recién llegada. Aun así, señaló que la respuesta favorable continuó durante los meses posteriores, mientras la operación y la afluencia comenzaron a estabilizarse, de acuerdo…
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