Se le vio con sus gafas redondas de siempre por los alrededores del almacén DBK4, en el tranquilo barrio de Maspeth, en Queens, junto a los trabajadores de Amazon molestos con la multinacional que domina el comercio electrónico en Estados Unidos, entre otros multimillonarios negocios.
Se le vio en un popular Starbucks de Clinton Hill con los baristas decepcionados de la mayor cadena de cafeterías del mundo. Se le vio también en una huelga en Harlem junto a los miembros del Sindicato de Servicios de Defensa Vecinal.
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