¿Cuánto vale un futbolista?

Si antes del 1 de septiembre usted bajaba el balón del trastero y, en un día inspirado, se iba al parque de la esquina a darle unos toques, podían caerle algunos millones. Solo tenía que verle la persona adecuada. Así de desquiciado está el mercado, empeñado en abrir una distancia cada vez más ridícula entre el valor del futbolista y su precio.

Hidalgo ¡Tiene algo!

Usted solo tendría que poner cara de merecerlo. Si se ríe, el negocio puede venirse abajo.

Hidalgo ¡Tiene algo!

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