Cuentas chinas, facturas norteamericanas

El juego de la supuesta neutralidad internacional que le gusta practicar al gobierno federal puede servir para apoyar políticamente a sus dictadores favoritos, pero no funciona cuando se trata de temas comerc

iales.México decidió jugar las cartas de la lealtad comercial con Estados Unidos y no hace bien en coquetear, mucho menos en dejarse regañar por

Hidalgo ¡Tiene algo!

la otra potencia: China.Está muy bien mantener una buena relación diplomática con el gigante asiático y preparar cualquier futuro festejo de los 55 años del establecimiento de relaciones bilaterales; pero que vaya el canciller Roberto

Hidalgo ¡Tiene algo!

Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.



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