El 2 de octubre no se olvida. Es una fecha que marcó la historia de México y la lucha estudiantil. Hoy, se conmemora cada año, se recuerda la violenta represión que sufrieron los estudiantes y su anhelo por la libertad de expresión , pero a casi 60 años de lo ocurrido nadie sabe la cifra exacta de muertos. El cerco informativo y de control que el Gobierno mexicano forjó en aquel entonces fue tal que confundió hasta a los políticos de la Casa Blanca y las agencias de investigación estadounidense como la CIA , el Departamento de Estado.
Las primeras horas tras la masacre fueron esenciales para que el Estado mexicano pudiera ocultar información y culpar a los propios estudiantes de los asesinatos, a un grupo comunista con injerencia en México y a terroristas con intención de sabotear los Juegos Olímpicos de 1968.
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