Para sobrellevar la carga semanal de lavado, comprar garrafas de gran tamaño de jabón líquido se ha vuelto un hábito común: rinden mucho más y aseguran tener suministro para todo el mes. Sin embargo, su destino casi siempre termina siendo el contenedor de basura una vez que se agotan.
La ventaja de estos recipientes es que están fabricados con un plástico especialmente rígido y resistente. Esta durabilidad permite recortarlos, taladrarlos o intervenirlos sin que pierdan su integridad estructural. Si tienes varios acumulados, te mostramos cómo transformarlos en artículos funcionales para el hogar.
El paso indispensable antes de comenzar cualquier proyecto es enjuagar a fondo el interior del envase para eliminar todo residuo de químico. A partir de ahí, no necesitas herramientas complejas ni técnicas avanzadas; basta con un par de cortes para crear soluciones prácticas y, al mismo tiempo, reducir los desechos plásticos cotidianos.
Una pala
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