Desaires morenistas

Los encargados de defender la soberanía y la transformación en Michoacán y Guerrero tienen un denominador común: una sólida militancia perredista y vínculos con las tribus del partido del sol azteca. De raigambre izquierdista, sin duda, pero sobre todo cardenistas. En Michoacán, la octeta de aspirantes evaluados tenía cuatro mujeres: Fabiola Alanís Sámano, exlideresa del Congreso local, era la mejor posicionada y su registro era similar al del senador Raúl Morón.

La dirigencia nacional del Morena aplicó los criterios de competitividad y género para reservar la nominación a un hombre.

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