Dividir a Pemex, ¿la solución?

En los últimos años, Petróleos Mexicanos pasó de ser la gallina de los huevos de oro que aprovecharon varios gobiernos, a un riesgo fiscal para las finanzas públicas de México. Pemex dejó de ser una de las principales fuentes de ingresos para las finanzas públicas de México y se convirtió en una carga para el gobierno, con transferencias y apoyos que superan sus aportaciones.

Las tres grandes agencias: Moody’s, Standard and Poor´s (S&P) y Fitch Ratings, coinciden en un diagnóstico estructural muy crítico del perfil crediticio sin apoyo gubernamental de Pemex.

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