Por estos días, todos los que se encontraban en Nueva York o sus cercanías el 11 de septiembre del año 2001 tienen una historia que contar. Yo también la tengo. Aquella mañana, tomé mi bicicleta para ir al Departamento de Español y Portugués de Rutgers University, en New Brunswick, donde cursaba estudios de doctorado. Cuando llegaba a la puerta, Benigno Sifuentes, uno de mis profesores, salía. Con el rostro alarmado, me dijo que, al parecer, una avioneta se había estrellado contra una de las Torres Gemelas y me invitó a
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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