Antes de que Samy Alí renunciara a la estrella Michelin y montara su siguiente restaurante en un mercado de Lavapiés, ya sorprendía a la clientela de su Candela Restó con unos caramelos
te;an la lengua.Seguir leyendo
Fuente: El Pais (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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