El colapso del puente más famoso del mundo no solo mató a un perrito: también cambió las reglas de la ingeniería para siempre

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d

e noviembre de 1940. La costa del estado de Washington fue testigo de una de las mayores catástrofes estructurales del siglo XX. Minutos antes de las 11 de la mañana, el asfalto de una imponente obra colgante comenzó a retorcerse de forma violenta y errática, lo que obligó a automovilistas y reporteros a arrastrars

Hidalgo ¡Tiene algo!

e para no caer al

vacío.  En medio del caos, solo un pasajero quedó atrás: Tubby, un perrito atrapado en un auto abandonado al que nadie pudo salvar. Poco después, las cámaras filmaron cómo la mole

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Fuente: Xataka (Ciencia). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.



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