El pan de muerto ya se bebe en una malteada, aparece entre dos discos de churro y sustituye al bollo de una hamburguesa. Mientras tanto, el tequila estrena licoreras de colección y las marcas de refrescos llevan las calaveras al anaquel. Este 2026, el Día de Muertos vuelve a salir de las panaderías para instalarse en distintos rincones de la industria gastronómica.
El Moro, Toks, Krispy Kreme, Butcher & Sons, Clase Azul, Don Julio y Casa Dragones participan desde propuestas diferentes. Algunas marcas modifican recetas; otras intervienen sus envases o construyen experiencias alrededor de la fecha. Los lanzamientos permiten observar una misma apuesta comercial: convertir la memoria compartida en un motivo para probar, reunirse y comprar.
Uno de los ejemplos más claros está en El Moro, que desde el 5 de octubre incorporó a sus sucursales de la Ciudad de México churros negros con esencia de azahar, además de Consuelitos y malteadas elaborados con helado sabor pan de muerto.
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