Una empresa que busca diversificar su producción fuera de China puede encontrar otro destino sin salir de Asia y esa posibilidad plantea un desafío para Norteamérica: las fábricas y los capitales que cambian de ubicación también tienen alternativas dentro de la región asiática.
En 2025, el sudeste asiático desplazó a Asia oriental como principal receptor de inversión extranjera directa dentro de la región, de acuerdo con ONU Comercio y Desarrollo (UNCTAD). El cambio revela nuevos protagonistas en la competencia por el capital internacional. Para México, Estados Unidos y Canadá, la lectura es que una menor captación de inversión en China no garantiza que los nuevos proyectos crucen el Pacífico . La competencia incluye a economías que ofrecen capacidad manufacturera, proveedores y acceso a mercados.
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