La reducción de la jornada laboral dará su primer paso el 1 de enero de 2027, cuando el límite semanal bajará de 48 a 46 horas. Junto con este cambio entrarán en vigor las disposiciones que regularán una nueva obligación para los empleadores, la de registrar electrónicamente la jornada de cada persona trabajadora.
La obligación no significa que todas las empresas tendrán que instalar un reloj checador específico.
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