Guanajuato no tiene mar, pero eso no significa que su gastronomía no pueda incluir productos de él. En esta parte del Bajío, lejos del ruido de la olas, el calor húmedo de la costa y otros imaginarios que genera consumir pescados y mariscos frescos, algunos proyectos gastronómicos están demostrando que viajar y disfrutar pueden ir de la mano con ampliar los horizontes que conocemos y apostar por iniciativas sustentables que nos recuerdan el origen.
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