La crisis petrolera internacional puede beneficiar a México y también perjudicarlo. Anoche seguía cerrado el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita, después de los ataques con drones del viernes. Transportaba alrededor de cuatro millones de barriles diarios y permitía llevar crudo al mar Rojo sin pasar por el estrecho de Ormuz.
Si continúa cerrado, podría salir del mercado un volumen equivalente a 4% de la oferta mundial. La situación empeoró ayer.
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