Hoy en día, adquirir un televisor con pantalla LED, OLED o QLE no es precisamente barato. Por ello, cuidarlo apropiadamente no es solo una cuestión de estética, sino una forma de proteger tu inversión, evitar rayar la pantalla y prolongar su vida útil. El problema es que la mayoría de la personas limpia su tele con lo primero que tiene a la mano: un trapo de cocina, papel o productos abrasivos, sin saber que, a pesar de sus buenas intenciones, podrían estar dañando el producto poco a poco.
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