La mujer que venció la pena de muerte en USA

Por Alejandro César Vázquez

La única mujer en el corredor de la muerte de Tennessee lleva tres décadas esperando su ejecución. Condenada a los 20 años por un crimen que horrorizó al país, su caso se ha convertido en el símbolo del colapso del sistema de inyección letal en Estados Unidos.

La fecha marcada era este 30 de septiembre de 2026. Un fallo en el protocolo químico y un amparo federal de última hora volvieron a detener la ejecución. Mientras el Estado intenta matarla, ella sobrevive vendiendo dibujos para pagar su café en la prisión.


A las seis de la tarde de este martes, Christa Gail Pike debía estar muerta. A las siete y doce minutos, seguía viva.

El Departamento de Corrección de Tennessee (TDOC) suspendió la ejecución al no poder establecer una vía intravenosa adecuada para el protocolo de pentobarbital sódico y la Corte Federal del Distrito Medio de Tennessee concedió una suspensión de 48 horas por posible violación a la Octava Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, que prohíbe los castigos crueles e inusuales.

No era la primera vez. Es la tercera fecha de ejecución que se cancela para Pike en 30 años.

Christa Gail Pike tiene hoy 50 años. Nació el 10 de marzo de 1976 en Beckley, West Virginia. Entró a prisión con 19 años. Es la única mujer condenada a muerte en Tennessee y la persona más joven en recibir esa sentencia en la historia moderna del país desde la reinstauración de la pena capital en 1976.

El crimen

El caso que la llevó al corredor ocurrió el 12 de enero de 1995 en un bosque cercano a la Universidad de Tennessee, en Knoxville.

La víctima, Colleen Slemmer, de 19 años, originaria de Florida, era compañera de Pike en el centro de capacitación Job Corps, un programa federal para jóvenes en riesgo. El móvil, según la fiscalía, fueron celos por Tadaryl Shipp, novio de Pike, de 17 años.

Según el expediente 95-CR-432 del Condado de Knox, Pike, Shipp y Shadolla Peterson, de 18 años, llevaron a Slemmer al bosque con el engaño de fumar marihuana. Una vez ahí, Slemmer fue golpeada con un fragmento de asfalto durante aproximadamente 30 minutos, acuchillada y finalmente degollada con un cúter.

La acusación sostuvo que Pike talló un pentagrama en el pecho de la víctima, en la frente, y conservó un fragmento de cráneo como trofeo, que mostró a compañeros de Job Corps horas después. El informe forense del Dr. Sandra Elkins describió el caso como “tortura prolongada” y sadismo.

El 30 de marzo de 1996, un jurado de Knoxville la sentenció a muerte por unanimidad. Tadaryl Shipp recibió cadena perpetua sin libertad condicional. Shadolla Peterson, quien se convirtió en testigo del estado, recibió libertad condicional tras declararse culpable de ser cómplice.

Treinta años en una celda de 3×2

Pike purga su pena en la Debra K. Johnson Rehabilitation Center, antes Tennessee Prison for Women, en Nashville. Por ser la única mujer en corredor de muerte en el estado, vive en un ala de aislamiento total, separada de la población general femenina.

Su régimen es de 23 horas de encierro en una celda de tres por dos metros, con una hora de patio enjaulado individual, ducha tres veces por semana y luz encendida 16 horas al día. Cuenta con dos guardias asignados exclusivamente para su custodia.

Su expediente disciplinario registra un hecho grave: el 24 de agosto de 2001, intentó estrangular con un cordón de zapato a su compañera de celda Patricia Jones. Por ese ataque recibió 25 años adicionales por intento de homicidio en primer grado. Desde entonces fue clasificada como de máxima seguridad.

Su historial médico dentro de prisión revela diagnósticos de trastorno bipolar y estrés postraumático, con antecedentes de abuso infantil, intentos de suicidio con sobredosis en 1996 y 1998, y tratamiento psiquiátrico intermitente.

Sin posibilidad de acceder a un empleo penitenciario por su estatus de condenada a muerte, su rehabilitación ha sido autodidacta y por correspondencia. Obtuvo su certificado de preparatoria (GED) en 2004 y completó cursos de psicología básica y arte a través del programa universitario por correspondencia de Ashland University.

Se convirtió al budismo en 2001 y posteriormente al cristianismo. Lee en promedio cuatro libros al mes. En su celda mantiene unos 40 libros, la mayoría sobre budismo, dibujo y religión.

El arte es su centro. El TDOC le permite tener lápices de color sin punta metálica, papel y una guitarra acústica con cuerdas de nylon. Dibuja entre cinco y seis horas al día en una mesa de metal. Sus obras, principalmente retratos, paisajes y actualmente motivos religiosos con frases de arrepentimiento, son vendidas por su abogada en sitios de coleccionistas de “murderabilia” entre 50 y 300 dólares.

El comisariato y las visitas

Ese dinero es su única economía. Como no trabaja, no recibe salario penitenciario. Su supervivencia depende del comisariato, el sistema de tienda interna de las prisiones de Tennessee.

Cada interna tiene una cuenta. Con depósitos externos o producto de la venta de arte, puede comprar: ramen a 70 centavos de dólar, café instantáneo a 3 dólares, atún enlatado, dulces, miel, shampoo que no sea el del estado, crema, calcetines térmicos, estampillas a 70 centavos cada una, sobres y papel para dibujo. Pike gasta entre 40 y 80 dólares al mes. Sin ese dinero, solo le queda el uniforme naranja, tres comidas insípidas al día, jabón institucional y papel higiénico.

Su red de apoyo es mínima. Su lista oficial de visitas aprobada por el TDOC consta de cuatro personas: Carissa Pike, su madre, originaria de Beckley, West Virginia, quien la visita dos o tres veces al año; Kelly Gleason, su abogada federal de la Oficina de Defensoría de Nashville, que la representa desde hace 20 años y la visita mensualmente; un pastor budista de Nashville que la asiste una vez al mes desde 2008; y una corresponsal de Alemania que le escribe desde 2015 y la visita una vez al año.

Su padre, Emil Pike, murió en 2018 sin volver a visitarla después del juicio. Su hermano mayor cortó todo contacto en 2002. Tadaryl Shipp permanece en prisión sin contacto con ella. Shadolla Peterson nunca más.

Una pena que no se puede aplicar

Tennessee no ejecuta a una mujer desde 1912, cuando Julia Ella Cade fue ahorcada. Desde que Pike ingresó al corredor en 1996, doce hombres condenados en el mismo corredor han muerto por causas naturales, suicidio y Covid-19 antes que por inyección letal.

El estado ha cambiado tres veces de protocolo químico en los últimos quince años por el boicot de farmacéuticas europeas y estadounidenses que se niegan a vender fármacos para ejecuciones. Cada cambio genera litigios federales. Cada litigio añade una década.

Para la fiscal del Condado de Knox, Charme Allen, Pike “venció a la muerte no porque sea inocente, sino porque el sistema es incapaz de matarla”. Para la familia de Colleen Slemmer, que asiste a cada audiencia en Knoxville desde hace 30 años, cada suspensión es una revictimización.

Para la defensa, el caso es la prueba de que la pena de muerte es inviable: una adolescente con historial documentado de abuso, que ha pasado más tiempo presa que libre, que ya no es la misma persona que cometió el crimen a los 18 años.

Mientras se redacta este reportaje, Pike regresó a su celda. No hay nueva fecha de ejecución fijada por la Corte Suprema de Tennessee. Su ejecución número cuatro sigue pendiente.

Bibliografía y fuentes del reportaje

  • Expediente judicial Estado de Tennessee vs. Christa Gail Pike, Caso No. 95-CR-432, Corte Criminal del Condado de Knox. Sentencia del 30 de marzo de 1996.
  • Departamento de Corrección de Tennessee (TDOC). Ficha de interna #01321984 y protocolo de ejecución por inyección letal vigente a 2026.
  • Entrevista con Kelly Gleason, defensora federal de Pike. Nashville, septiembre de 2026.
  • Tennessee Supreme Court. Estado vs. Pike, 978 S.W.2d 904 (1998). Apelación directa.
  • Autopsia e informe forense de Colleen Slemmer, Dra. Sandra Elkins, Centro Médico de la Universidad de Tennessee, enero de 1995.
  • Archivo hemerográfico de Knoxville News Sentinel (1995-1996) y The Tennessean.
  • Testimonio de Shadolla Peterson ante el Gran Jurado, 1995.
  • Manual de Operación del Comisariato, Tennessee Prison for Women, TDOC 2024.


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