El cine no es desechable, y las joyas que hacen posible la magia en la pantalla grande tampoco deberían serlo. Con esa premisa en mente, los emblemáticos Estudios Churubusco, inauguraron La piel de las películas; una muestra fascinante concebida como un auténtico espacio de memoria para celebrar todo el quehacer cinematográfico que ha tomado vida entre sus muros.
Si alguna vez te preguntaste qué sucede con la ropa, los muebles o los pequeños detalles visuales después de que el director grita el corte final, esta exhibición tiene la respuesta.
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