La señora Shuurai tiene un mensaje desde su ‘yurta’ de Mongolia: “No hay ninguna tierra inútil”

Shuurai Oyunchimeg y Maamun Batchuluun, en su 'ger', el 21 de agosto en la provincia de Töv (Mongolia).

La señora Shuurai Oyunchimeg da la bienvenida a la yurta con un pequeño cuenco de leche cogido con las dos manos. Y señal de agradecimiento y respeto es beber un sorbito de ese símbolo de pureza tomando el recipiente también con las dos manos, cuentan algunos que para demostrar que llegas desarmado, sin cuchillos ni arcos. Pasa el agosto instalada junto a su familia en alguna coordenada de la provincia de Töv, en Mongolia, donde se llega después de unas cuatro horas de furgoneta por abruptas pistas de tierra, a

Hidalgo ¡Tiene algo!
Hidalgo ¡Tiene algo!

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