“Le pareció asqueroso”: en 1991, Sean Connery rechazó protagonizar uno de los mejores thrillers de la historia

Cuesta imaginar a Hannibal Lecter con un rostro distinto al de Anthony Hopkins. Su interpretación en El silencio de los inocentes definió al cine de suspenso moderno y le valió una estatuilla de la Academia con apenas 16 minutos a cuadro en toda la película. Sin embargo, el refinado caníbal estuvo a punto de cobrar vida con una presencia completamente diferente: la de Sean Connery.

Para el director Jonathan Demme, el escocés no era una opción secundaria, sino su candidato predilecto. En una entrevista concedida a Deadline, el realizador de Philadelphia reveló que solo concebía a dos actores con la capacidad de proyectar la feroz agudeza mental y la contundencia física que requería el papel: Hopkins y Connery. Como este último gozaba en ese instante de un estatus de superestrella mucho mayor, el libreto fue a parar primero a su mesa.

La reacción del ex agente 007 fue inmediata y fulminante. Según relató Demme, la historia le pareció sencillamente asquerosa y se negó a participar en ella bajo cualquier circunstancia.

Lee la nota completa en Xataka.



Dejanos un comentario: