Los jueces invisibles. La privatización de lo decible

Seguro recordará, querido lector que, en el año 2020, tras los acontecimientos del Capitolio en Washington, las principales plataformas de redes sociales tomaron una decisión sin precedentes: suspender de manera indefinida las cuentas del entonces presidente en funciones de los Estados Unidos. Más allá de las pasiones partidistas, el evento marcó un punto de inflexión en la historia de la democracia moderna. Por primera vez, un grupo de directivos de empresas privadas en Silicon Valley ejerció el poder fáctico de desconectar al líder de una potencia mundial de la plaza pública digital. Si las corporaciones tecnológicas pueden silenciar a un jefe de Estado, ¿qué garantías nos quedan a los ciudadanos comunes?

Hidalgo ¡Tiene algo!

Todo parece indicar que el verdadero peligro para la libertad de expresión contemporánea ya no proviene únicamente de la censura estatal clásica, es decir de aquella ejecutada mediante leyes o decretos, sino de la privatización de lo que puede decir a través de la moderación algorítmica de contenidos.

Hidalgo ¡Tiene algo!

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