¡Sé mejor que tú! La frase parece inspiradora, pero detrás de ella se incrusta una exigencia: superar aquello que somos para alcanzar lo que debemos ser: anhelos, metas, trabajo, belleza y consumo se entrecruzan hasta construir una idea de realización que asumimos como propia, llevándonos a este cuestionamiento: ¿cumplí mis metas y
sueños o soy parte del sueño de alguien más?En “Manual para una vida ejemplar” Patricia Figueroa presenta un corpus de obra que circula entre el video performance, pintura e intervención de aparatos digitales para confrontar esa idea de
Fuente: El Economista (Paros). Nota agregada; el texto completo está en el medio original.
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