Mariajo Pérez: “Cuando me intenté quitar la vida, no me quedó otra que solicitar ayuda”

Mariajo Pérez es un claro ejemplo de lo complicado que es a veces llegar a ser una atleta profesional, de los retos a los que se tienen que enfrentar, sobre todo, muchas veces a nivel mental. Algo de lo que cada vez se habla más, pero que aún no se han tomado las medidas suficientes para llevarlo a cabo y que ella ha puesto encima de la mesa contando una realidad que a cualquiera le pondría los pelos de punta: llegó a intentar quitarse la vida. 

La joven se ha abierto en canal para contar a 20minutos cómo estuvo en un pozo debido a que sufrió un trastorno de bipolaridad con depresión y trastorno obsesivo-compulsivo a principios de 2022. Mariajo competía en los 3000 metros con obstáculos, representando a España en varias competiciones, si bien, una hernia la impidió seguir competiendo en esta categoría. 

Dos años después de dejarlo, ha conseguido volver a enamorarse del atletismo, tanto que consiguió la mínima olímpica en su debut en la Maratón de Valencia y ahora, busca poder clasificarse para poder disputar los Juegos Olímpicos de París. Eso sí, de no conseguirlo, esto solo acaba de empezar porque a Mariajo la quedan muchos retos más bajo sus zapatillas, así como dentro del ámbito de la Medicina, carrera que compagina con el mundo del atletismo. 

¿Cuándo empezó a notar que lo que le estaba sucediendo se salía de lo habitual?Cuando se juntó mi lesión con el año de los Juegos Olímpicos de Tokio al que me quedé sin ir. En ese momento es cuando explotó todo, aunque en realidad, era algo que se venía fraguando desde hace tiempo. En el momento en el que te diagnostican y te dicen lo que te sucede es cuando empecé a reconducir mi vida y a ver todo con otra perspectiva. Obviamente, la medicación ayuda. Aunque yo creo que más cuando ya te dicen o intentan explicarte qué es lo que ha ocurrido y qué es lo que te pasa. 

Antes de ello, competía en 3000 obstáculos, ¿por qué este salto a la Maratón?Como me diagnosticaron una hernia, estuve más de dos años mal. Si bien, una vez recuperada, descansé totalmente. Es cierto que podría haber intentado volver a los obstáculos, pero ya no me motivaba y probablemente con la hernia no habría podido. 

¿En qué momento pide ayuda?En el Centro de Alto Rendimiento de Madrid había a nuestra disposición psicólogos, aunque son más psicólogos deportivos. Por ello, a mí me  costaba contarles esa parte más personal de mi vida. Aunque sí que fue más cuando me intenté quitar la vida, cuando no me quedó otra que solicitar ayuda obligada. Creo que me habría costado dar mucho el paso en el supuesto de no haberme visto en esta situación y si no me hubiese ocurrido esto. 

A pesar de lo que le pasó, ¿volvió a correr gracias a su entrenador, quien también es su pareja? Sin duda. Los más de diez años que estuve en Madrid yo tenía otro entrenador. Cuando tuve la lesión, como mi pareja era entrenador, yo ya entrenaba más o menos con él. No obstante, yo en este momento me consideraba una exatleta. Coincidió que justo cambié de entrenador y me animó mi pareja, me animó a irme a concentraciones y a través de sus conocimientos, me fue mandando entrenamientos para que evolucionara yo también. Fue más tarde cuando propusimos el objetivo de Valencia, pero un poco más con el objetivo de que yo viera que era capaz de mejorar. 

Mariajo Pérez tras la Maratón de Valencia.
INSTAGRAM

Pasó de vivir en Madrid a Alicante. ¿Cómo fue este proceso? ¿Cuál fue el motivo de la decisión? Me adapté bien a Madrid, pero es cierto que en Madrid sufrí mucho y por ello considero que no volveré, de ninguna de las maneras. Como tenía tan descartado esto, veía Alicante como una nueva oportunidad y afronté con muchas ganas. Fue un poco que no quería saber nada de Madrid y que Alicante sí que consiguió proporcionarme, mayor estabilidad y tranquilidad. 

Este sentimiento por Madrid, ¿se debe a que quizás era incapaz de estar comparándose siempre con el resto de sus compañeros en el Centro de Alto Rendimiento de Madrid?Sí, estaba continuamente comparándome con ellos. Al final, en el momento en el que estás con ellos  3 o 4 entrenamientos, ahí estás continuamente comparándote. Tras ello, vuelves a la residencia, bajas al comedor y sigue habiendo atletas. Y aunque haya deportistas de otras disciplinas, tú te sientas en la mesa de los atletas, que vuelven a hablar de los entrenamientos y así continuamente. Los Centros de Alto Rendimiento tienen sus ventajas, pero uno de los inconvenientes es que se puede entrar en este bucle, del cual es muy complicado salir. Es verdad que yo tenía la Universidad (estudia Medicina) como vía de escape, pero al final, tampoco podía tener una vida universitaria como tal, pasas más tiempo en la burbuja del deporte. 

¿Cómo era compaginar ser estudiante de Medicina con ser deportista de élite?En un primer momento, mi objetivo era ir a curso por año con la carrera. No obstante, poco a poco vi que esto era incompatible y me fui matriculando en aquellas asignaturas que me veía capaz de asumir. Aun así tenía la presión de no poder acaparar más, aunque la Complutense se portó bastante bien conmigo en este sentido. 

“Me costó mucho dejar de compararme con otros atletas, algo que aún tengo que trabajar”

Tras Tokio no le renovaron la beca, eso sería un varapalo. En el atletismo lo importante es el resultado, por ello me lo fui imaginando. Aunque hasta que no te lo dicen no te encuentras con la realidad, pero no era de lo peor que me podía pasar porque necesitaba salir de ahí. Como consecuencia de lo mismo, considero que me hicieron un favor no renovándome la beca. 

Llegar a plantearse acabar con todo, según ha relatado. ¿Esto supuso un punto de inflexión en su vida? Exacto. Mi psiquiatra me dijo ‘todo lo de antes no existe, a partir de ahora todo lo vas a volver a construir’. Por lo tanto, sí fue un punto de inflexión en todos los sentidos. Me costó mucho dejar de compararme con otros atletas, algo que aún tengo que trabajar, aunque me motiva saber que ahora estoy creando algo. 

En la Maratón de Valencia consiguió la mínima olímpica con 2:26:46 horas, ¿cuándo se ve preparada para competir en esta distancia?Al Maratón de Valencia me presenté pensando que había alguna opción de hacerlo bien. Fue más como un proceso que como un objetivo definitivo. Pero sí que es verdad que aunque no me hubiera encontrado así, hubiéramos ido a Valencia. Aunque al ver que sí era factible tanto mi entrenador como yo nos planteamos ese objetivo. 

¿Qué opinión tiene en relación con las ayudas que da la RFEA?El atletismo se mide por resultados y esto es lo que tiene en cuenta la Federación. Si no los obtienes, económicamente no te adjudican nada. Si bien, considero que la Federación debería mejorar más el lado humano. Cuando salió mi entrevista en la revista el ‘Corredor’, aunque no tienen ninguna obligación de compartirla ni nada, pero es cierto que no se han pronunciado, ni me han escrito gente con altos cargos. Por ello, sí que entiendo lo que dijo Tariku Novales en el sentido de que falta ese apoyo por parte de las instituciones, sobre todo en la parte humana. Por ello, los atletas sentimos a veces que no es cercana la Federación, aunque podamos ser muchos. 

¿Considera que desde las instituciones se tendría que dar un mayor apoyo a los asuntos relacionados con la salud mental?Lo comunican y se hace viral la noticia cuando se da un caso de algún deportista hablando de la salud mental, pero luego se olvida hasta que le sucede a otro deportista famoso. Considero que le tendrían que dar una importancia real porque de lo que no se habla, no existe. 

En el centro de Alto Rendimiento de Madrid teníais apoyo psicológico, ¿esto siempre es así?En el caso del atletismo sí se tiene esa ayuda y creo que en el resto de los deportes también es así. Esto no es algo propio de cada Federación, ya que lo pone el Consejo Superior de Deportes (CSD). Por lo tanto, todos tenemos acceso a esta ayuda. 

En cuanto a esta institución, varios atletas han firmado un comunicado reclamando ciertas medidas urgentes, entre ellas sobre la lucha antidopaje. ¿Qué opinión tiene sobre ello?Yo no he firmado porque no me lo pasaron, pero mi hermano, (Juan Antonio Pérez Moreno) sí que figura. Es cierto que no aparecen demasiados atletas, pero al menos sí que parece que ha sido suficiente para que haya llegado a donde tenía que llegar.  Pero sí que apoyo lo que los atletas han reflejado en el escrito, aunque creo que esto es insuficiente. 

En la Maratón de Sevilla se tuvo que retirar y, además, ahora está lesionada del segundo metatarso. ¿Cómo está siendo la recuperación?Me tuve que retirar porque me empezaron a dar bastantes calambres en los sóleos y en los pies, pero me siguió molestando y al final me dijeron que tenía fracturado el segundo metatarso. La lesión es entre un mes y dos meses de recuperación. Por el momento estoy yendo al fisioterapeuta y haciendo entrenamientos de fuerza para recuperarme. 

¿De qué manera te está afectando la lesión?Esa semana estuve muy mal porque falleció mi abuela, que aunque es mayor, la verdad es que no nos lo esperábamos porque estaba bastante bien. Entre esto y lo que me acaba de pasar, la verdad es que me agobié. Pero estar estudiando Medicina me ha ayudado a estar mejor, siempre hay que tener un plan B. 

En el supuesto de no conseguir la plaza en los Juegos Olímpicos, ¿cómo lo afrontaría?Yo ya tengo asumido que esto puede no llegar a suceder, incluso antes de preparar Valencia lo he asumido. Es el sueño de cualquier deportista, pero no es mucho más importante toda una carrera deportiva o el Campeonato del Mundo del año siguiente. Por ello, yo prefiero progresar como atleta, aunque no me coincidan los Juegos Olímpicos que ir. Y también prefiero compartirlo con mi hermano. Ahora que he empezado en la categoría de Maratón, quiero alargar esto y no solo quedarme en los juegos. 

¿Próximos objetivos?Quiero competir en el Campeonato de España de 10.000 m y en el de Europa en Media Maratón. A largo plazo, en el supuesto de no ir a los Juegos, quiero competir en los campeonatos de Europa, del Mundo y también me gustaría correr Majors, que son: Chicago, Nueva York, Boston, Londres, Tokio y Berlín. Prefiero correr estas carreras y mejorar mi marca que quedarme estancada en los Juegos. 

¿Tiene pensando retomar los estudios de Medicina?Tuve una crisis existencial porque a mis amigas de atletismo las iba bien y mis amigas de la carrera ya estaban trabajando. Y me agobié porque sentía que ni estaba corriendo ni había terminado la carrera. Entonces fue cuando me volví a poner a estudiar y le di un gran impulso a la carrera. En la actualidad, me quedan pocas asignaturas, pero voy día a día. Aunque la verdad es que, después de todo lo que me pasó, ir matriculándome poco a poco es lo mejor que me ha sucedido. 
​He aprovechado para presentarme ahora a varios exámenes. 

¿Los conocimientos de Medicina le ayudaron a saber lo que te estaba sucediendo?Al principio no mucho porque era muy joven, pero luego sí, eran de libro mis síntomas. Insomnio, aislamiento, llorar y también me obsesioné por la limpieza. 

“Aunque nunca he tenido problemas con el peso o la alimentación, me costaba verme desnuda”. 

¿Sus familiares lo vieron venir?En un principio no, ya que ellos viven en Ciudad Real y solo les veía de vez en cuando. Aunque sí que lo vieron reflejado en las competiciones, al final, lo sintieron más en lo deportivo que en lo que en el ámbito personal.

Llegó a pesar 12 kilos más. ¿En algún momento se vio mal consigo misma?La verdad es que sí. Por ejemplo, me costaba desvestirme delante de mi novio. Aunque nunca he tenido problemas con el peso o la alimentación, me costaba verme desnuda. Lo pasé mal en este momento específico. 

¿Qué le dirías a un atleta que esté empezando? Que tenga un entorno estable. Aparte de su familia que debería ser obvio, sus amigos, aunque sean pocos. A mí me falló un poco el entorno. Que creen a su alrededor el entorno más estable posible.

Cortesía de 20 Minutos



Dejanos un comentario: