Aunque el uso de medicamentos GLP-1 aún es bajo en México, ya está cambiando los hábitos de consumo, pues los hogares donde al menos una persona utiliza estos tratamientos redujeron 20% la compra de productos con alto contenido calórico en un periodo de seis meses, de acuerdo con The Health Effect 2026 de Worldpanel by Numerator.
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