Si una imagen vale más que mil palabras, la fotografía inédita con la que Meghan Markle se subió al trend de 2016 anticipa el torrente mediático que vendría para la entonces futura esposa del príncipe Harry.
Esto, porque además de ser un recuerdo personal, se convierte ahora en la “precuela” de una de las historias de amor más observadas, cuestionadas y transformadoras de la realeza contemporánea.
La foto inédita de Harry y Meghan de 2016
La imagen inédita de Meghan y Harry fue tomada en 2016 en aquel viaje a Botswana, lejos de flashes y protocolos, que revive un momento previo a todo a los compromisos oficiales, a los títulos, a las fracturas familiares y la exposición global de los duques de Sussex.
En ella, Meghan y Harry son, simplemente, una pareja que se descubre y disfruta de su compañía. Sin discursos, sin observadores ni comunicados oficiales.
La imagen de los Sussex se inserta a la perfección en esta tendencia del 2016 que deja ver aquel año como una especie de “cápsula del tiempo y emocional colectiva”, ya que aquél fue un año marcado por una intensidad mediática difícil de repetir.
(Instagram / Meghan Markle)
Fue el periodo de rupturas políticas inesperadas, de muertes que sacudieron a la cultura pop (David Bowie, Prince, George Michael, Carrie Fisher, sólo por mencionar algunos), de fenómenos virales globales y de una conversación pública en plataformas digitales que parecía avanzar sin freno… y lo hizo.
La avalancha de fotos y videos de aquel año revela una nostalgia compartida por un momento en el que el mundo, aunque convulso, aún parecía manejable, previo a la polarización extrema, a la pandemia y al agotamiento digital.
Meghan Markle se sube al trend de 2016
Volver a 2016 es, en muchos sentidos, volver al último gran punto de referencia común, cuando los acontecimientos se vivían con asombro y no con fatiga, y cuando la memoria visual todavía se percibe como un refugio frente al presente.
No es casual que Meghan Markle se sume al trend de 2016, porque ese año marca el origen de la historia de amor de los Sussex. Fue la época de las citas a ciegas, de los mensajes privados, de los viajes discretos y de una intimidad que hoy parece casi imposible de replicar.
(Matt Dunham/Getty Images)
Botsuana, en particular, se convirtió en un lugar casi mítico dentro del relato de la pareja. Ahí, según han contado en entrevistas y documentales, se consolidó la certeza de que lo suyo iba en serio. Fue un refugio, pero también una decisión.
El video grabado por la princesa Lilibet habla del presente y futuro de los Sussex
En contraste, pero sin perder la continuidad de su historia de vida, la fotografía del príncipe Harry y Meghan Markle está acompañada por un video grabado recientemente por la hija menor de ambos, la princesa Lilibet, con lo que la publicación se convierte en un poderoso mensaje de solidez de los Sussex: la esencia no ha cambiado, aunque todo a su alrededor sí.
Con estas imágenes, Meghan hace un ejercicio de memoria, recupera el momento previo a la “tormenta”, pero también reflexiona sobre su presente y vislumbra desde ahora el futuro.
En el horizonte de los Sussex se vislumbra un posible “regreso” a Reino Unido; visitas puntuales, reencuentros con la Familia Real y la probabilidad de que la relación entre ellos y los Windsor mejore, tras años de distanciamiento.
Este pequeño viaje al pasado muestra que, sin importar lo que venga después, las bases de la historia familiar de Meghan y Harry tienen una base sólida y cimentada más allá de la estructura y las normas de la Corona británica.
Cortesía de "quien.com"
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